NICARAGUA: PROBLEMÁTICAS DEL SECTOR AGROPECUARIO Y
DESARROLLO RURAL

Fabio VÁSQUEZ LÓPEZ
Profesor de la Facultad de Veterinaria (Unan-León)

RESUMEN

La presente exposición, tiene como objetivo general el destacar el impacto que esta teniendo el desarrollo del sector agropecuario y rural nicaragüense, principalmente por las diferentes políticas eco-nómicas, sociales y agropecuarias. Los factores que limitan este desarrollo se atribuyen a distintos fac-tores entres los que podemos mencionar la reforma agraria, niveles tecnológicos utilizados en la pro-ducción agropecuarias, problemas ambientales, factores financieros y el factor mercado.

Shejtman y Berdegue, definen el desarrollo rural como un proceso de transformación productiva e institucional en un espacio rural determinado, cuyo fin es reducir la pobreza rural. La transformación productiva tiene el propósito de articular competitiva y sustentablemente a la economía del territorio a mercados dinámicos.El desarrollo institucional tiene los propósitos de estimular y facilitar la interacción y la concertación de los actores locales entre si y entre ellos y los agentes externos relevantes y de incrementar las oportunidades para que la población pobre participe del proceso y de sus beneficios.

Nicaragua posee actualmente 5,482,340 millones de habitantes de los cuales 2,290,670 (42%) per-tenecen a las áreas rurales según el ultimo censo nicaragüense. De este total el 47% son mujeres, dato muy interesente debido a que la población femenina participa con un 42% en la población económica-mente activa.

En el contexto nacional el sector agropecuario y la población rural, tienen serias dificultades en su desempeño y sus resultados no pueden tener la eficiencia necesaria para ser competitivos. El resultado del sector rural y el agropecuario en particular se encuentra inmerso en una crisis muy alta en lo eco-nómico, lo social y lo ambiental, tres contextos que no deben, ni pueden tratarse por separado.

La actividad primaria sigue siendo alrededor del 32% del PIB y capta el 43% del empleo nacional y contribuyen más de un 40% a las exportaciones totales.

El desarrollo de nuestro país debe ser humano, por lo tanto debe ser con equidad y sostenible, enfrentar la pobreza con una visión de largo alcance, algo que nuestra realidad política y empresarios tradicionales no tienen,ya que siempre la hacen a corto plazo y como duplicar el dinero de un día a otro a costa de cualquier cosa y de cualquiera.

Defino que el desarrollo rural debe ser un proceso endógeno, centrado en el territorio y su pobla-ción, multifuncional que implica la participación y el empoderamiento que significa hacernos dueños de nuestro propio desarrollo, ser autores y actores. La pobreza rural desde el punto de vista medioam-biental, ético, económico, social y moral es insostenible, por eso debemos combatirla de adentro hacia fuera, de arriba hacia abajo y viceversa, con el acompañamiento necesario de la cooperación interna-cional que debe ponerse a la par de la sociedad, para lograr una mejor eficacia en el cumplimiento de dichos objetivos.

INFORMACIÓN GENERAL

Para dar una idea rápida de nuestro país, le reflejo algunos datos de interés:

Datos generales de Nicaragua:
Estadísticas de Nicaragua (Banco Mundial 2000)

El sector agropecuario es un reflejo, una causa y un efecto, de la situación socio-económica nacio-nal y por lo tanto para comprender sus problemas y limitaciones debemos conocer, y comprender, la situación general global del país.

De acuerdo con el PNUD Nicaragua se mantuvo por delante de Honduras, El Salvador y Guatemala hasta el año de 1995, pero la situación se ha invertido en cuestión de estos últimos años, llegando inclu-so a llegar a ser el segundo país mas pobre de Latinoamérica, solo superando a Haití.

Un vistazo a algunas cifras de los principales resultados económicos entre 1997 y 2000 nos pueden ilustrar mejor nuestra situación (Avendaño,N y BCN), ahí encontramos:

La tasa de crecimiento económico promedio anual fue de 4.8%, habiendo sido un poco más baja en el año 2000 con el 4.3% y se espera que en el año 2001 disminuya hasta el 2 % crecimiento que es menor que el crecimiento de la población que será del 2.8%.

La tasa de inflación has oscilado entre el 4.7 y el 4.0 % con excepción del año 2000 que alcanzó el 10 % y se espera que se mantenga alrededor del 4%.

La tasa de desempleo de la Población Económicamente Activa subió del 9.8% en el 2000 a un nivel del 10.5% en el 2001, pero el subempleo, principal problema del mercado laboral , ha sido de un 23%, lo que nos da una tasa de subutilización laboral de l 34 %.

El fuerte déficit en cuenta corriente de la balanza de pagos ,36 % del PIB (U$ 2.500 millones) duran-te el periodo de 1999 a 2000, continua siendo insostenible, sobre todo por la poca actividad de expor-tación y el estímulo a las importaciones, brecha que ha sido financiada por la cooperación internacional (flujo promedio hasta de U$ 500 millones), las remesas familiares del exterior (un poco superior a los U$ 600 millones) y la inversión extranjera.

En el ámbito del comercio exterior obtuvimos un aumento de nuestras exportaciones pasaron de U$ 577 millones en 1997 a U$ 606 millones en el año 2001(4.7 de aumento), aun cuando el volumen de las exportaciones creció en un 9%; pero el efecto de los precios internacionales esta golpeando nues-tra economía.

El valor de las importaciones CIF que aumento de U$ 1,454 millones en 1997 a U$ 1.614 millones en 2001, con un promedio anual de 9.4%.

El saldo de la deuda externa se ha incrementado de U$ 6.904 millones en diciembre de 1996 a U$

6.718 millones en octubre de 2001, a pesar que en el mismo periodo se nos ha condenado la deuda externa el equivalente al 17 % del PIB.

El gobierno refleja un fuerte desplome en su capacidad financiera, una caída drástica en las reser-vas internacionales y una acumulación impresionante de una deuda interna que ahora alcanza mas del 65% del PIB en un país con una deuda publica del 65 % del PIB.

En el mercado monetario se ha observado una política muy restrictiva con el fin de mantener la estabilidad del tipo de cambio y de los precios, lo cual ha contribuido a la desaceleración del creci-miento económico desde marzo de 2000. para ello se ha elevado la tasa del encaje legal sobre los depó-sitos en córdobas y dólares de un 16.25% en 1996 hasta un 19.25% en la actualidad.

Desde junio de 1999 han quebrado 6 bancos, lo que ha significado un costo aproximado de U$ 550 millones para los contribuyentes;en Nicaragua la banca es totalmente privada en sus ganancias,pero sus pérdidas se mantienen estatales. La inestabilidad de los bancos ha causado una disminución del nivel de endeudamiento de las empresas nicaragüenses en el sistema financiero. El saldo de crédito a la empre-sa privada ha disminuido de 52% del PIB en 1999 a 31% del PIB en el 2001.

Por otro lado, el PNUD concluye que aun cuando se han realizado esfuerzos importantes dirigidos a una mayor integración con el resto del mundo, la posición económica del país es todavía muy frágil. En resumen encontramos que:

  • El PIB presenta una tendencia de crecimiento desde 1994 pero todavía se mantiene con rezago con respecto al resto de Centroamérica, con excepción del año pasado que decrecio en un (3,4%).

  • La vulnerabilidad del país en el campo económico se observa en su elevada deuda externa que es tres veces superior al PIB.

  • Los desequilibrios de la balanza comercial y de pagos.

  • La escasa diversificación y volumen de las exportaciones y la dependencia de la tecnología e insumos importados limitan las posibilidades de un mayor crecimiento económico.

Nicaragua exporta los mismos productos que hace una década o mas atrás, siendo más del 50% que proceden del sector agrícola.Hay una escasa transformación tecnológica en el sector productivo que no nos permite cumplir con la necesidad de satisfacer un nivel de consumo acorde con los cánones del siglo 21, pero cuya producción se ha quedado estancada en los años sesenta y setenta del siglo pasado.

El acceso desigual de la población a los beneficios de la apertura económica está profundizando la brecha entre ricos y pobres, entre las personas capacitadas y aquellas carentes de formación, así como entre los habitantes urbanos y rurales, hombres y mujeres, los jóvenes y los mayores.

Vemos las brechas de la calidad con solo observar que el 10% de la población de menores ingresos elevo su participación en el ingreso nacional de 0,4% a 0,8%, mientras que se observa una mayor con-centración en el 10% de la población de mayores ingresos que de un 42,4% en 1993 elevó su participa-ción a un 44,7%.

II. SECTOR AGROPECUARIO EN PARTICULAR

En el contexto nacional descrito anteriormente, solo podemos esperar que el sector agropecuario y la población rural, tengan serias dificultades en su desempeño y que sus resultados no pueden tener la eficiencia necesaria para ser competitivos. El resultado del sector rural y el agropecuario en particu-lar se encuentra inmerso en una crisis muy alta en lo económico, lo social y lo ambiental, tres contextos que no deben, ni pueden tratarse por separado.

La actividad primaria sigue siendo alrededor del 32% del PIB y capta el 43% del empleo nacional y contribuyen más de un 40% a las exportaciones totales.

Debemos reconocer que ha pesar de los múltiples problemas que se encuentran en el país las áreas cosechadas han aumentado considerablemente, pero la productividad ha disminuido y se ha estancado en los niveles de hace cuarenta años atrás.

Esto significa que hemos crecido por un aumento de áreas y no por eficiencia, motivado también a que la crisis socioeconómica presenta un deslizamiento hacia la producción de cultivos de bajo costo, como lo granos básicos y la ganadería extensiva y de esta manera mantener viva la propiedad y la super-vivencia de la familia, pero no con el ánimo de un mejoramiento de los niveles productivos y de vida.

Lo anterior es una consecuencia directa de los siguientes factores:

Los países poderosos, los más ricos, defienden la apertura de los mercados pero imponen todo tipo de barreras a los productos de América Latina, subvencionan al sector agrícola de ellos y al mismo tiem-po reducen todo tipo de ayudas en los países del sur.

A su vez el, afán de generar ganancias a como de lugar y al menor plazo posible nos conduce a la practica de la agricultura convencional en contra de las necesidades de sobrevivencia de la pequeña agricultura, acelerando la destrucción de los recursos naturales y la contaminación ambiental.

Como consecuencia de la situación del sector agropecuario del país podemos afirmar que el actual modelo agrícola esta agotado y acrecienta los problemas de la contaminación de los ríos, mares o sue-los, por inducir a un consumo excesivo de los recursos no renovables y por la ineficiencia energética que supone.

Para poder analizar la situación del sector es mejor desagregar los factores condicionantes de la pro-blemática en sus problemas más generales como son:

1. La propiedad.

En Nicaragua aun persiste la herencia de los efectos de la drástica reforma agraria de los años 80 y de los efectos de la guerra en el mismo periodo.

La reforma agraria afectó a un 30% de la propiedad en producción y la entregó a campesinos y obre-ros agrícolas en una forma desordenada,con una visión con interés político y de defensa militar del terri-torio y no con espíritu productivo; por otro lado el proceso no se perfeccionó desde el punto de vista legal, dejando en una completa debilidad e indefensión a los beneficiarios del proceso, quienes en su gran mayoría no obtuvieron títulos de propiedad que ampararan sus derechos de dominio y posesión.

En Nicaragua existen 199, 549 explotaciones agropecuarias que ocupan 12,673,787.23 hectáreas del territorio nacional. En ellas el 43.37 % (86,536) de estas explotaciones combinan agricultura y gana-dería bovina.

Gráfica 1. Tenencia de la tierra 1995-2002

2. Niveles Tecnológicos.

a) La técnica y las tecnologías son básicas para mejorar la productividad y competitividad pero encontramos un gran atraso en este campo, veamos algunos indicadores:

El nivel educativo es una de las principales causas que nos impiden avanzar en la aplicación de nue-vas tecnologías ya que cuando encontramos que un 70% de la población rural es analfabeta no es posi-ble llevar las tecnologías nuevas al campo.

A esto debemos agregar que más de la mitad de la población rural se encuentra debajo de la línea de extrema pobreza. La tasa de desempleo en el orden del 34% se encuentra ubicada en un 55% en las zonas rurales y el 43% de la población económicamente activa se encuentra trabajando en la agricultu-ra, ganadería y pesca en los niveles de supervivencia. Como agravante en este acápite, la falta de inves-tigación en el sector agropecuario, limita mucho la introducción de tecnologías apropiadas en el sector. En países subdesarrollados la poca investigación que se realiza esta dirigida a la generación de conoci-mientos de ciencias básicas, de acuerdo a los intereses de los investigadores y no a la solución de los problemas tecnológicos que demanda el entorno del sector productivo de los países.

El deterioro ambiental se debe en parte a que las comunidades y productor@s agropecuarios carecen de herramientas conceptuales y metodológicas para comprender las causas y tienen poco conocimiento sobre las alternativas productivas sostenibles. En Nicaragua existen 196,909 productores, de ellos solo el

11.87 % han recibido asistencia técnica y un 12.07 ha recibido capacitación agropecuaria. El Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (INEC) 2001, indica que las mujeres que trabajan en el sector formal de la economía superan a los hombres en los niveles técnicos y universitarios, es decir que los hombres tienen menores niveles educativos que las mujeres, sin embargo, en los puestos de dirección son los hombres de corbata y leva los que ocupan mayoritariamente estos cargos. Las mujeres que encuentran sus empleos en el mercado informal mayoritariamente lo hacen en acti

vidades de comercio (37 por ciento) y de servicios (26 por ciento), mientras los hombres se ubican en mayores proporciones en actividades agropecuarias (48.3 por ciento) y de servicios (28.7 por ciento).

El nivel educativo de las personas que trabajan en el sector informal es bajo, ya que el 52 por cien-to logró solamente alcanzar algún nivel de educación primaria. Sin embargo, al igual que en el sector formal, las mujeres tienen un mayor nivel educativo que los hombres, tanto en la educación secundaria, técnica y universitaria.

Los ingresos que perciben las mujeres que trabajan en el sector formal y especialmente en el infor-mal, no están en correspondencia necesariamente, con su nivel educativo. Es decir, que no hay una garantía de que a una mayor educación corresponda un mejor ingreso, ya que las diferencias salariales proceden tanto de la segregación del tipo de trabajo como por discriminación sexual directa en traba-jos de mismo rango, todo ello determinado por una cultural establecida que tiende a identificar la par-ticipación económica femenina como secundaria y complementaria de la masculina.

Ejemplo de ello, son las brechas entre los ingresos de hombres y mujeres.A nivel nacional los ingresos de las mujeres están en un 28.7 por ciento por debajo de los ingresos que devengan los hombres, situación que se torna más precaria en las ciudades donde el ingreso de las mujeres está en un 35.3 por ciento por debajo de los ingresos de los hombres. En las zonas rurales la brecha se reduce a un 19.6 por ciento.

Gráfica 2. Aporte de los ingresos de las mujeres desde su participación en el Mercado de Trabajo

Fuente: Encuesta de FIDEG 2002

b) la ausencia total de una política económica y financiera que nos permita tener programas de inversión a largo plazo que faciliten la renovación de nuestra flota agropecuaria.La banca privada tiene programas «a largo plazo»,no mayores de 5 años,pero solamente para vehículos familiares o de lujo,pero no para financiar la maquinaria productiva e inclusive un simple kit de ordeño, salvo en aquellos casos en que el productor presente una excelente solvencia financiera, ¿pero cuantos productor@s son real-mente solventes, cuando el 65% son pequeños y medianos productores?

c) la falta también de programas de financiamiento para la inversión en mejoramiento de tierras,rie-gos y drenajes, equipos de cosecha, acopio y almacenamiento, etc. Lo cual nos vuelve aun mas inefi-cientes. Sobre todo considerando que nuestra agricultura esta casi en su totalidad localizada en la zona del Pacífico y Central sometida a dos periodos, uno seco en donde no se puede cultivar y otro de lluvias en donde podemos cultivar durante 5 a 6 meses del año.

3. Problemas Ambientales

La naturaleza ha sido la conductora de nuestra producción y de ella depende la actividad agrope-cuaria; sin embargo, debido al manejo irracional de nuestros recursos naturales se ha venido aumentan-do la inestabilidad del clima, provocando grandes inundaciones, huracanes, ciclones y fenómenos simi-lares que pasan fácilmente a condiciones de sequía,que no nos permiten buenos resultados.Todo esto unido al hecho de que por nuestra situación geográfica, somos blanco perfecto de todo tipo de fenó-menos naturales,aún sin la intervención o influencia humana como terremotos,maremotos,erupciones volcánicas y otras similares.

La vulnerabilidad ambiental que es causa y efecto de la vulnerabilidad social y económica del país nos ha causado grandes perdidas que han aumentado el empobrecimiento, el endeudamiento y la baja productividad agropecuaria.

Nicaragua ha tenido un avance de deforestación de 100,000 hectáreas al año en los últimos 20 años, lo cual ha provocado la gran fragilidad y vulnerabilidad a los fenómenos naturales. Esta deforestación ha sido ha sido provocada por el avance de la frontera agrícola, la explotación maderera que se basa en el despale y no en el manejo de los bosques y los incendios forestales que derivan de todo ello.

4. Factores Financieros.

Ya hemos hablado de la situación financiera del país y podemos deducir que las políticas macroe-conómicas para mantener la «estabilidad» de la moneda y los balances han provocado un gran disminu-ción de la capacidad de otorgar crédito en el sistema financiero, principalmente en el sector agrope-cuario por considerarlo de muy alto riesgo, principalmente para los pequeños y medianos productores y beneficiarios de la reforma agraria.

5. Factores de Mercado.

Uno de los grandes problemas que afectan de manera negativa al sector agropecuario y rural, sobre todo al pequeño y mediano productor,es la falta de identificación de mercados en donde ubicar sus pro-ductos. El productor sabe que produce, pero no sabe para quien lo hace, de tal forma que quienes iden-tifican las oportunidades del mercado son los intermediarios,estos perciben los réditos económicos que los agricultores no perciben por desconocer las normas,nichos de mercado,falta de infraestructura para retener la producción y esperar mejores precios, políticas nacionales e internacionales adversas que lejos de favorecer a este sector, ofrecen obstáculos para el desarrollo del mismo.

Debemos de considerar que el productor no tiene los instrumentos y herramientas necesarias para competir en un ambiente marcado por las reglas de la globalización,en donde se obligan a ser eficientes en un marco de competencia desleal,enfrentándose a agentes con capacidades fortalecidas desde hace muchos años bajo el régimen de subsidios (arroceros, sorgueros, azucareros, cebolleros, por citar algunos).

III. CONSIDERACIONES GENERALES

Nicaragua es un país que tiene su base económica sobre el sector agropecuario y sobre la actividad del sector rural en general ya que el desarrollo de la actividad industrial es muy baja y se ha instalado sobre el aspecto de la «maquila» y el «turismo» y no en la transformación de la producción. Por estos motivos encontramos un enorme desbalance en los intercambios internacionales de las exportaciones y las importaciones de Nicaragua.

Las riquezas naturales y el potencial de nuestros sistemas agrobiologicos nos podrían permitir una rápida recuperación y avance en el desarrollo de la economía y de nuestra población.

Para estos se deberían proponer entre otras cosas:

    1. Promover la agricultura familiar y de pequeña escala el área rural, motor de crecimiento econó-mico por el aumento de los ingresos y al consecuente oferta de bienes y servicios al sector. Basados en las aportaciones de las mujeres a la economía familiar, fuentes del FIDEG revelan que las mujeres rura-les, ante la crisis que vive el agro nicaragüense, realizan diversos trabajos, incursionando en actividades no agrícolas, con el fin de generar ingresos para la sobrevivencia no solamente de la familia, sino de las unidades productivas que se encuentran en situaciones muy precarias. Lo mismo sucede en las ciuda-des,donde las mujeres realizan cualquier tipo de trabajo con el fin de generar ingresos para que sus fami-lias tengan garantizada las condiciones mínimas necesarias para una vida digna, aunque ello le signifique trabajar en un 84 por ciento en condiciones de subempleo.

    2. Con todo y las desigualdades que enfrentan en su vida cotidiana en el mercado de trabajo, las muje-res están generando el 36 por ciento de los ingresos totales de la PEA ocupada a nivel nacional.
  1. Garantizar por parte del estado de Nicaragua, programas de educación a todos los niveles que permitan salir del subdesarrollo al mejorar los conocimientos básicos de la población. Programa que debe tener un fuerte componente de desarrollo de la conciencia ambiental para el mejoramiento del medio ambiente.

  2. Solucionar el problema de la propiedad como una condición determinante para el desarrollo del sector agropecuario y rural, a través de las legalizaciones de las propiedades y justas indemnizaciones a todos los productor@s involucrados en este proceso.

Gráfica 3. Formas en que las mujeres utilizan su tierra

Fuente: Encuesta de FIDEG 2002

Destacar nuevamente el papel de la mujer es interesante es este punto, ya que: Cuando se habla de producir la tierra o ser dueño de la tierra, de inmediato se piensa en un «pro-ductor», hombre de botas, camisa a cuadros y de sombrero. La imagen de una mujer produciendo nunca se viene a la mente, más bien se le asocia a la piedra de moler, a la crianza de las gallinas y los cerdos. Sin embargo, diversos estudios y en los que destacan los de FIDEG, han mostrado que las mujeres siem-pre han trabajado la tierra, pero muy pocas han sido dueñas de este medio de producción. En los últimos años la mujer productora o dueña de la tierra ha venido incrementado su participa-ción dentro del sector agropecuario. En 1995, cuando FIDEG inició sus investigaciones rurales, la mujer apareció como dueña del 13 por ciento de los títulos de propiedad de la tierra, situación que año con año se ha ido incrementando hasta llegar al 2002 como dueña del 22 por ciento de la tierra titulada. El mayor acceso de las mujeres a la tierra es el resultado de una serie de programas privados y esta-tales, que han beneficiado a las mujeres al darse cuenta que cuando se beneficia a una mujer, se está beneficiando a toda una familia. Contrario a la imagen tradicional de la mujer rural, ellas están haciendo producir la tierra, dedicán-dose a la producción agrícola, pecuaria, de frutales y chagüite y otros cultivos, que toman su tiempo y sus energías para la generación de ingresos para su familia. Como lo ha venido repitiendo FIDEG, la mujer no solamente es productora de granos básicos, sino que se involucra en la crianza de ganado mayor y menor, así como en otros cultivos que además de generarle ingresos mejoran la dieta de su familia. En 1995 estos mismos estudios mostraron que las mujeres rurales generaron el 24 por ciento del PIB agrícola y el 33 por ciento del PIB agropecuario, esto lo logran diversifi-cando su producción e involucrándose en tareas que generalmente fueron consideradas para hombres.

Gráfica 4. Mujeres dueñas de tierra: poder de decisión y control de los recursos

Fuente: Encuesta de FIDEG 2002

  1. Establecer un fuerte programa de recuperación de nuestras cuencas hidrográficas promoviendo el uso de la biodiversidad y el manejo integral de la producción con inteligencia de mercado. Programas como la fijación de carbono o la liberación de oxigeno, promoción de la explotación racional de nues-tros bosques en la explotación de la madera y los servicios ambientales y de recreo, considerar la pro-ducción agropecuaria y el desarrollo rural como multifuncional y no solo de productos tradicionales.

  2. Incentivar y apoyar al desarrollo agropecuario y rural en sus diferentes capacidades e intereses de los sectores para lo cual debemos enfocar los programas en forma diferenciada, según el tipo de explotación, tecnologías disponibles, dependencia de insumos externos, disponibilidad de financia-miento, entre otros.

  3. Desarrollar programas de inversión a largo plazo que permitan la modernización de la infraes-tructura productiva que esta en la obsolescencia total.

  4. Desarrollar un sistema de información sobre alternativas de producción bajo el punto de vista del mercado,pero teniendo claro que la competitividad internacional se hace muy difícil por los fuertes sub-sidios que reciben los agricultores y ganaderos de los países desarrollados, quienes además poseen tec-nologías modernas que les permiten rendimientos superiores.

IV. REFLEXIONES FINALES

El desarrollo de nuestro país debe ser humano, por lo tanto debe ser con equidad y sostenible, enfrentar la pobreza con una visión de largo alcance, algo que nuestra realidad política y empresarios tradicionales no tienen,ya que siempre la hacen a corto plazo y como duplicar el dinero de un día a otro a costa de cualquier cosa y de cualquiera.

Defino que el desarrollo rural debe ser un proceso endógeno, centrado en el territorio y su pobla-ción, multifuncional que implica la participación y el empoderamiento que significa hacernos dueños de nuestro propio desarrollo, ser autores y actores. La pobreza rural desde el punto de vista medioam-biental, ético, económico, social y moral es insostenible, por eso debemos combatirla de adentro hacia fuera, de arriba hacia abajo y viceversa, con el acompañamiento necesario de la cooperación interna-cional que debe ponerse a la par de la sociedad, para lograr una mejor eficacia en el cumplimiento de dichos objetivos.

Para lograr una apropiación efectiva de las recomendaciones técnicas, además de obligatorio cum-plimiento como los que se alcancen a través de acuerdos entre el sector productivo y estatal (MAGFOR, INTA, MARENA y Hacienda), se deben plantear alternativas tecnológicas e incentivos económicos para quienes realicen una reconversión ambiental. Durante los últimos años se ha identificado un menú téc-nico especifico de tecnologías que permitirán corregir los errores, incrementar la rentabilidad de la pro-ducción y desarrollar los servicios ambientales.

BIBLIOGRAFÍA

FIALLOS, A. Problemáticas y Limitaciones del Sector Agrícola y Rural en Nicaragua. UNAG, Nicaragua,

SCHEJTMAN y BERDEGUÉ. Desarrollo Territorial Rural y Descentralización. FIDAMERICA, 2003. AGURTO,S. y GUIDO,A.El Observador Económico.Nicaragua,2003