TURISMO RURAL SOSTENIBLE EN LAS COMARCAS PIRENAICAS ARAGONESAS

Carmen Lorés Domingo
Profesora de Geografía de la Escuela Superior de Turismo de Huesca


Desde hace varias décadas, las áreas de montaña europeas atraviesan una profunda crisis. La afirmación cobra valor cuando consideramos que casi 50 millones de europeos viven en zonas deprimidas, la mayor parte de ellas situadas en áreas de montaña. Esta crisis se origina a partir de la quiebra de los sistemas socio-economicos tradicionales.

En nuestro pais, las características de la orografía , ( tiene una altura media de 640 mts. únicamente superada en Europa por Suiza), hacen que tenga un elevado porcentaje de su superficie ocupado por áreas de montaña.

Estas áreas de montaña mantuvieron hasta el siglo XIX unas particulares formas de vida. Su propia necesidad de subsistencia articulaba un sistema socio-económico peculiar . En el Pirineo, por ejemplo, la " Casa" era mucho más que un simple habitat, era una auténtica institución , no sólo desde el punto de vista antropológico, sino que para algunos estudiosos del tema constituye "la primera célula asociativa para la producción" . (1)

La "Casa" en el Pirineo se insertaba como institución en el seno de una sociedad rural en la que el núcleo familiar estaba gobernado por las mujeres.

La Casa era además una unidad familiar , hasta el extremo de que los miembros de la Casa, poseían un nombre o apodo, generalmente diferente al apellido, con tal importancia que a las personas se las conocía por el apodo de su casa y no por su apellido, además el apodo lo toman no sólo los miembros consanguineos sino que se hace extensible a todos los que en ella habitan. Esta peculiar forma de concebir a la casa como una institución , tuvo en el pasado una gran influencia en la economía de los pueblos y por extensión de cada valle. El patrimonio de la casa lo heredaba integro el primogénito de la familia, forzando a que el resto de hijos varones abandonaban la casa a excepción del tión (varón soltero) , que se quebaba asumiendo un papel muy limitado y concreto. En la casa trabajaba toda la familia de modo que económicamente se podía sacar adelante el patrimonio, porque además mediante las migraciones temporales se conseguía mantener la población de forma más o menos estable.

Las sociedades que vivían en el Pirineo y en el resto de las zonas montañosas españolas, se mantuvieron aunque con dificultades, porque habían articulado unas estructuras complejas, de las que la Casa altoaragonesa puede ser un pequeño ejemplo, y obedecían a un sistema en el que primaba un elevado nivel de autoabastecimiento.

Este autoabastecimiento estaba en gran parte provocado por la dificultad que tenìan los accesos a las comunidades . En el Pirineo por ejemplo , la forma transversal de los valles, hace que las comunicaciones sean dificiles entre ellos, y esa circunstancia se tradujo en una gran independencia. En algunos de ellos, las comunicacioones eran más fáciles con sus vecinos franceses que con los demás valles españoles laterales, y esta relación se ha mantenido hasta hace muy pocos años, dejando una profunda huella en el folklore, las constumbres, el mobiliario etc......

Hasta los años 50 más o menos, se mantuvo una situación en la que pervivía la explotación ganadera basada en la trashumancia y en el aprovechamiento de los pastos. La agricultura tradicional tenía unos índices de mecanización mínimos y servía para el autoabastecimiento local. Existían sistemas comunitarios de explotación para aprovechar de la mejor manera los recursos naturales y además en algunas zonas se explotaba la riqueza forestal.

Todas estas actividades necesitaban abundante mano de obra.

No pretendo describir un panorama idílico, pero de alguna manera el equilibrio entre población - recursos que se había mantenido durante siglos , todavía se mantenía aunque con problemas.

A partir de los años 40, este equilibrio que estaba en crisis casi desde comienzos de siglo, pero que había conseguido mantenerse, se quebró definitivamente.

Los sistemas de explotación tradicionales entraron en una decadencia irreversible. Se produjo una crisis de la agricultura y de la ganaderia extensivas paralela al comienzo del desarrollo industrial urbano. Esto, provocó que se que rompieran definitivamente las tradicionales migraciones temporales en el Pirineo, para tranformarse en migraciones definitivas que han dejado a las zonas montañosas practicamente vacías.

El resultado ha sido el envejecimiento demográfico, la emigración casi total de las mujeres y la permanencia de primogénitos solteros con lo cual no hay reemplazo posible etc...No debemos olvidar que en el Pirineo por ejemplo, la situación es tán grave, que en algunos pueblos, las pensiones de jubilación son el único ingreso fijo que entra en gran parte de las familias .

A nivel económico las explotaciones han perdido su competitividad y además a medida que la economía se globlaliza cada vez más, las economías de las zonas de montaña tienen menos posibilidades de reengancharse .

La situación anteriormente comentada ha servido de desaliento para muchos agricultores a pesar de que desde la CEE se ha argumentado repetidamente la necesidad de mantener unido el agricultor al paisaje, tal y como se señala en la directiva de la Comunidad emanada en 1991 (2).

Con anterioridad, ya en el año 88, otra directiva se expresaba en la misma linea (3).

Esta orientación de la politica europea hace que muchas instituciones autonómicas , provinciales y locales se inclinen por la posibilidad del turismo rural como si fuese una varita mágica que fuese a solucionar todos sus problemas.

Desde mi punto de vista , en muchos casos, los políticos que plantean estas acciones están equivocados. El turismo no deja de ser una posibilidad más, pero no la única y además presenta muchos problemas por lo que voy a procurar analizar algunos de sus efectos positivos y negativos.

Basandosé en la idea de turismo = empleo, se ha dado el fenómeno de que en zonas en las que el turismo tradicional no ha llegado se planteen con gran esfuerzo el inventar un turismo basado en el retorno a la naturaleza y a la vida del campo de forma que sirva como acicate para que los agricultores y/o ganaderos no abandonen su actividad completamente.

Como es natural los efectos no son sólo positivos, en el caso de los agricultores o ganaderos casi siempre suele producirse un profundo cambio en su status al pasar a trabajar en el turismo, en muchas ocasiones tiene lugar una fuerte proletarización de los pueblos de montaña; su nuevo empleo exige además un cambio profundo de actitudes hasta el punto de que muchos individuos se ven seriamente afectados. Habrá que cuestionarse hasta que punto interesa este cambio. Originariamente el objeto del desarrollo de la industria turistica era el proporcionar empleos que fijaran a los trabajadores de la propia región pero a menudo los efectos suelen ser los contrarios.

Otro peligro que se corre es que los focos turisticos pueden atraer parados que aceptan los trabajos a inferior salario que los trabajadores autóctonos, con los efectos consiguientes en el mercado laboral local.

En el caso del turismo tradicional en zonas rurales, también puede ocurrir que se produzcan desplazamientos de población en zonas en las que se instalan grandes cadenas, ya que los mejores trabajadores locales se ven tentados para salir a trabajar a estableciomientos extranjeros con mejora clara del salario. Al margen de las consideraciones anteriores los principales impactos porsitivos que desde mi punto de vista pueden generarse en al caso del turismo rural son los siguientes:

•Freno en la quiebra de empleo.

•Aumento de rentas familiares y locales.

•Mejora de la calidad de los servicios locales = Mayor calidad de vida a nivel local.

•Fijación de la población rural.

•Recuperación de oficios y producciones tradicionales.

•Diversificación de actividades = Menor dependencia del sector primario.

•Intercambio cultural entre el mundo rural y el urbano.

•Mayor valoración del patrimonio rural por parte de la población autóctona.

•Mejora en la calidad de los servicios de conservación medioambiental.

Por el contrario también se producen impactos negativos, entre ellos señalaremos :

•Peligro de abandono paulatino de actividades agrarias.

•Peligro de excesiva dedicación al turismo = Monoactividad.

•Peligro de pérdida de la propia identidad cultural local.

•Peligro de conflicto cultural entre población autóctona y turistas.

•Inversiones excesiva en servicios innecesarios para el mundo rural.

•Aumento de contaminación del agua, acústica, y de resíduos.

•Disminución del suelo agrícola y forestal, por el aumento de construccciones.

•Agresiones en las capas superiores del suelo con el consiguiente riesgo de erosión .

•Riesgos para la flora y la fauna autóctonas por invasión de su medio natural.

•Grave riesgo de desaparición para algunas especies poco toleradas generalmente por los urbanítas como insectos, reptiles, anfibios etc....

El hecho de que puedan aparecer efectos negativos hace necesario el que se planifique de adecuadamente la forma de minimizarlos.

Tal y como hemos visto, el turismo es un arma de doble filo. Pienso que no es posible plantear el turismo rural en las zonas de montaña como única alternativa . Más bien creo que se debería insertar en una planificación mucho más amplia y a largo plazo.

En esto, creo que la descentralización administrativa es también un arma de doble filo, porque si bien en principio y por lógica se tiene un conocimiento de primera mano mucho más cercano al haber mayor proximidad entre administración-administrados, del mismo modo se carece en muchas ocasiones de una visión global, y eso en zonas como puede ser el Pirineo no tiene ningún sentido.

En la actualidad las áreas de montaña son zonas en las que el tejido social que las sostiene es muy frágil. Creo que a esta fragilidad no la favorece demasiado el papel que desde la Comunidad Europea se les quiere asignar de ser espacios de ocio en los que sus habitantes serán los "guardianes del equilibrio ecológico". Esto además plantea muchos problemas. Las áreas de montaña no son zonas naturales más que en una pequeña parte, la mayor parte de sus paisajes están humanizados. Lucien Briet, que pasa por ser el descubridor del Parque Nacional de Ordesa, al comenzar uno de sus libros (4) hacía esta descripción a principio de siglo:

" ...el camino del Turieto...Restos de antiguos talleres de sierra están señalados por calvas en el monte; es lamentable que este valle que debería ser respetado y atendido como un Parque Nacional sirva de teatro a actos vandálicos que entristecen el ánimo. El hacha aragonesa emplea procedimientos extraños, no corta los árboles por la parte del tronco inmediata al suelo, los decapíta un metro más arriba dejando el tronco afeado por muñones medio podridos y de aspecto desagradable........ la resina de las raices , que así quedan intactas, se acumula en ellas al verse privada de movimiento ascensional , y más tarde cuando se secan, las arrancan los aldeanos , las llevan a su casa y las parten en astillas, que les sirven para alumbarse . Este es el origen de las teas , cuya luz incierta y vacilante presta calor local alas chimeneas campesinas del altoaragón."

Esta es la decripción de un valle que hoy pasa por ser uno de los mejores ecosistemas de la Península. Lo que pretendo explicar es que los ecosistemas que encontramos en gran parte , las áreas de montaña son el fruto de muchos siglos de trabajo humano con sus efectos positivos y negativos.

¿Cómo se van a mantener los pastos de alta montaña cuando acaben de desaparecer las vacas? La degradación del suelo aparece en muy poco tiempo. ¿Cómo se van a mantener estas labores para que cumplan su papel de mantener el ecosistema si tienen una rentabilidad mínima?

Por estas reflexiones anteriores, pienso que no se puede plantear el turismo como un monocultivo en las áreas de montaña, hay que intentar rentabilizar las labores que se han heredado de los sistemas tradicionales, encauzándolas mediante producciones ecológicas y artesanales, pequeñas agroindustrias etc...

De todos modos , está claro que el problema es complejo además,las soluciones no son válidas para tosdas las zonas. Más bien al contrario, las posibles soluciones deben atender a la propia idiosincrasia de cada zona. Cualquier desarrollo que se pretenda debe ser endógeno. Pero esto nos lleva a otro problema ya que dada la situación económica de muchas de estas zonas es muy dificil que desde ellas puedan partir inciativas. Habrá que buscar seguramente un sabio equilibrio entre el apoyo institucional, la iniciativa privada de fuera de las zonas y la de los propios habitantes.

Seguramente las soluciones deben ser intermedias , procurando que la gestión sea siempre autóctona.

Otro de los problemas que veo es que los habitantes de estas zonas no conocen con realismo su situación. Se lamentan de su estado, pero desconocen de forma clara el origen del problema , los datos certeros y los mecanismos en los que se mueven. Por eso cuando se promueven iniciativas como la Ley de Agricultura de Montaña (LAM) ó las Iniciativas LEADER no tienen la repercusión en proporción al esfuerzo que suponen , tanto desde el punto de vista económico cómo humano. El problema de la formación/información , tiene pues , desde mi punto de vista mucha importancia, sobre todo porque a la hora de la verdad, en la mayor parte de las ocasiones llega a los interesados a través del tamíz de la política.

En la Comunidad Autónoma de Aragón en la que en los últimos 12 años la Diputación Provincial de Huesca y el Gobierno Autónomo han estado en manos de grupos políticos contrarios, la repercusión sobre las áreas de montaña ha sido nefasta. Algunas iniciativas se han duplicado, otras se prometían y no se llevaban a cabo etc... No pretendo hacer ningún análisis político, sino recoger la preocupación por la repercusión que tiene la acción politica sobre zonas tan frágiles como lo son las áreas de montaña.

A menudo los politicos toman decisiones carentes de base científica que las sustente y esto se traduce en un deterioro progresivo de estas zonas.La falta de planes elaborados con rigor, planteados a largo plazo y de forma integral dificulta cualquier solución.

Para terminar recojo algunas ideas en parte propias y en parte tomadas diversos autores:

•La situación de las zonas de montaña es crítica.

•Es urgente planificar la ayuda.

•Las acciones deben planificarse de forma global.

•Las acciones deben plantearse atendiendo a la propia forma de ser de cada zona.

•El modelo de desarrollo que se aplique debe ser armónico, equilibrado, y autóctono en su gestión y control.

 

NOTAS

(1).- Mateo Blanco , Joaquin (1991).- IV Simposio sobre Cooperativismo y Desarrollo Rural

(2).- "Evolución y futuro de la P.A.C.", p1. Bruselas, COM. Febrero de 1991

(3).-"El futuro del mundo rural" p. 5. Bruselas,COM. Julio 1988.

(5).- Briet, Lucien (1913 ).- "Bellezas del Alto Aragón". Reedición de 1977 a cargo de la Diputación Provincial de Huesca.

 


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