La valoración del patrimonio natural y cultural a través del fomento del turismo. El caso del Somontano de Barbastro

VICTOR MANUEL LACAMBRA GAMBAU.
SOCIOLOGO


INTRODUCCIÓN

    En las últimas décadas se están produciendo una serie de acontecimientos y fenómenos socioeconómicos que contienen en sí mismos el germen de una descentralización del aparato político-administrativo, sin precedentes recientes, en nuestro país y en general en el contexto europeo.

    Desde la crisis de los años 70, la asistencia a una diversidad de cambios y transformaciones en el contexto de las regiones europeas, asociados a los vaivenes de la economía y de la reestructuración llevada a cabo en todos los sectores productivos y no productivos, ofrece un nuevo marco de análisis y trabajo para los estados europeos, las autoridades locales y movimientos sociales de todo tipo.

    El fenómeno del desarrollo rural ha sido recibido, por parte de políticos, tecnócratas e investigadores en general, como una nueva mitología procedente de la expansión de informes, estudios y acciones en favor del desarrollo en este ámbito.

    No obstante, y pese a que en la práctica se están obteniendo, en realidad, buenos resultados en general, debe ser razonable una crítica a estos fenómenos, desde el momento en que un buen número de actuaciones no vienen a corroborar el sentimiento de los actores locales, verdaderos protagonistas de su propio desarrollo; en otro sentido, los agregados macro y micro económicos tampoco responden a una supuesta novedad racionalidad capitalista y los paradigmas teóricos subyacen por doquier sin lógica alguna en un buen número de casos.

    Se parte generalmente, por tanto, de una impresión errónea del concepto de desarrollo endógeno aplicado al desarrollo rural. Este término, profusamente analizado, vierte una pléyade de definiciones muy amplias; una de las más acertadas vendría a definir el desarrollo endógeno, como la búsqueda racional de oportunidades vitales con sentido, susceptibles de ser alcanzadas mediante incrementos de riqueza (Bericat, 1989).

    En esta dirección, los tres parámetros claves sobre los que giran las potencialidades del desarrollo de los individuos, grupos o comunidades son: 1) La voluntad, 2) el saber y 3) el poder.     La voluntad social del desarrollo se concibe como una de las primeras condiciones para un verdadero proceso de desarrollo rural. La cultura cumple, a partir de este momento, uno de las principales determinantes de la razón de ser del propio desarrollo. El crecimiento por externalidades de todo tipo, es nada más y nada menos que un desarrollo artificial y pre-creado, en definitiva un desarrollo con todos los elementos y alicientes para finalizar en fracaso.

    De los anteriores juicios subyace una realidad, la dimensión del desarrollo endógeno, o desarrollo integrado se pierde en buenas intenciones, la gestión final de los recursos provenientes de planes, proyectos y programas se aproxima a una concepción de caciquismo político, las más de las veces, y cuando menos a fundamentos tecnocráticos sin conocimiento de la idiosincrasia local.

    En este proceso de " feed-back ", extremadamente manipulado, los protagonistas del verdadero desarrollo, conscientes de la situación pierden la esperanza, la ilusión y la motivación suficiente como para emprender iniciativas.
   
    La alternativa a estas consideraciones se genera con una aplicación adecuada de la gestión a los verdaderos protagonistas, a los actores locales. La importancia de los valores propios de los espacios rurales adquieren, por tanto, una importancia mayor a medida que se convierten en productos consumibles y un buen número de personas dispuestas y capaces de demandar estos nuevos servicios.

    Al reconocer las potencialidades del aprovechamiento de los valores naturales y culturales como ejes vehículadores de una fuente de producción de servicios, se perfilan estas nuevas actividades vinculadas, como potenciales generadoras de empleo, sin olvidar el papel clásico de la producción de productos. En el futuro, - y así lo indican multitud de informes y estudios generados en los últimos años - la dependencia de los habitantes del medio rural, se viene vinculando con mayor rapidez a la producción de servicios en lugar de la producción de productos.

    Si bien es verdad, que este proceso aparece como inevitable en un horizonte temporal más o menos próximo, inmediatamente, surge tras estas primeras impresiones, varias dudas, øCómo se insertan todos estos valores en una escala mayor, en una escala productiva y, en definitiva, en una visión economicista del desarrollo rural por parte de los propios protagonistas del desarrollo?
   
    Indudablemente, la inclusión de inputs, de todo tipo, en diversos tipos de escalas de producción no facilita la integración de estos valores en la conciencia y en el discurso del agricultor/a o en general de la población de los espacios rurales. La integración de ambas tipologías, la productivista y la conservacionista han de tratar de situarse en un modelo que tendrá que tener, fundamentalmente, en cuenta diversas connotaciones históricas, culturales y sociales.

    En esta comunicación, se pretende por un lado profundizar en la teorización del desarrollo rural desde diferentes perspectivas, y cómo la valoración de los recursos naturales y culturales adquieren día a día una mayor valoración para el "consumidor" y para el "conservador " de los valores naturales y culturales de los espacios rurales. No obstante, cabe esperar de todo este proceso que se sigan produciendo actuaciones centralizadoras, ineficaces e injustas para los territorios menos capaces de gestionar su propio desarrollo.

    Finalmente se expone la experiencia de desarrollo rural en el Somontano de Barbastro, al considerar como el aprovechamiento de los recursos naturales y culturales está potenciando, a través del turismo rural, la capacitación socio-profesional y cultural de los habitantes de la zona y fomentando una cultura emprendedora según la valoración que en los últimos años se está realizando de un fenómeno de gran valor, de cara al incremento del bienestar y seguridad de los habitantes del territorio considerado.


1. LA ECONOMÕA-MUNDO

    Immanuel Wallerstein en la Conferencia magistral del XX Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología que se celebró en México del 2 al 6 de octubre de 1995 y que llevaba como título " La reestructuración capitalista y el sistema-mundo" planteó que para que América Latina se desarrolle, no importa cuales sean las políticas gubernamentales, "porque lo que se desarrolla no son los países. Lo que se desarrolla es únicamente la economía-mundo capitalista y esta economía-mundo es de naturaleza polarizadora."

    En el proceso de inmersión de la economía mundial, y en el caso español, en la economía europea donde se desarrolla en la actualidad, a finales de los años ochenta, el desarrollo local se convirtió en la nueva expresión cautivadora. Esta nueva teoría del desarrollo, durante un período de graves dificultades financieras de la Administración y en consecuencia del Estado del bienestar, pese al esfuerzo que se ha realizado y se realiza por parte de la propia administración, en este caso, la descentralización productiva se convierte en descentralización financiera de fondos para subvertir el desarrollo local en un poderoso elemento de políticas de desarrollo.
   
    Desde finales de la década de los 70 y principios de los años 80, uno de los cambios más importantes ocurridos en el contexto europeo ha sido la puesta en duda de la tradicional distinción entre núcleos industriales prósperos y regiones periféricas agrícolas y estancadas. (Hadjimichalis, C. y Papamichos, N. 1990).

    Las ideas resultantes provocan la diferenciación extrema entre la Europa meridional y la Europa del norte, elemento que se deja sentir en la planificación por parte de la UE del reparto de los fondos estructurales y de la elaboración de políticas innovadoras de desarrollo en unas y otras áreas. El modelo de la CE, se ha fundado en la diferenciación a partir de determinar diversos índices en las regiones europeas, y basado en definitiva en las dicotomías norte-sur/urbano-rural. (Hadjimichalis, C. y Papamichos, N. 1990). Se vuelve a reproducir el efecto de las políticas de desarrollo puestas en marcha en las décadas anteriores, con la creación de polos de crecimiento y desarrollo en Italia, Portugal y España.

    El florecimiento de estas áreas de reciente industrialización capitalista, durante la década de los 70, se fortalece según las manifestaciones de un nuevo dinamismo que se ve atravesado por graves problemas de crisis a medio y largo plazo, mientras, en las áreas más desfavorecidas, un laborioso proceso de erradicación de migraciones masivas, de adecuación de las estructuras familiares productivas, nuevas iniciativas vinculadas generalmente al turismo y la creación de PYMES en determinadas áreas rurales, han potenciado la transformación rural hasta la descentralización productiva, que se asocia a factores de otro tipo, con la aparición del fenómeno del neorruralismo, la mejora en las comunicaciones, las nuevas tecnologías, la calidad medioambiental y beneficios fiscales.



    Un punto de vista alternativo ha sido desarrollado a través de análisis de los siguientes fenómenos: la expansión actual de empresas manufactureras de pequeñas escala fuera de las áreas metropolitanas, la transformación de la agricultura y el papel de los servicios, especialmente el turismo.

    El crecimiento económico en áreas diferentes de los centros tradicionales, no debe exagerarse; ya que la mayor parte de los grandes centros industriales se localizan en las áreas metropolitanas, aunque también tienen un importante papel las denominadas áreas intermedias. Dícifilmente, en consecuencia, la aparición de nuevas demandas de consumo masivo, pueden favorecer la creación de millones de puestos de trabajo, gracias a la mayor disposición de tiempo de ocio.

    Por otro lado, el encuentro entre el fenómeno de desarrollo " desde arriba " y el desarrollo " desde abajo " o autónomo hicieron su aparición con la pretensión de dictar normas para las políticas. Mientras en el pasado el desarrollo local había tenido lugar de forma espontánea, ahora podía ser diseñado para implementar una política " desde abajo". Diversas experiencias viene a corroborar esta impresión, y en general han sido promovidas por instituciones o investigadores que han concedido un importante papel al desarrollo endógeno en torno a pequeños ámbitos locales que se ha visto favorecida por las políticas promovidas por la CE, pese al esfuerzo de agentes exógenos por hacer ley sus pretensiones.

    Una de las claves de este análisis del desarrollo local, es la consideración del mercado de trabajo, de las diferentes áreas de análisis y estudio. La homogeneidad difícilmente se puede señalar como una ventaja a la hora de realizar una comparación entre regiones europeas, meridionales o no. La división internacional del trabajo, factores productivos de todo tipo, las especifidades geográficas, etc. ofrecen un contrapunto a la inversión del desarrollo local.
   
    Ante la persistencia de un proceso estructural de crisis económica y de desempleo generalizado, las nuevas oportunidades de empleo en nuevos sectores; medio ambiente, turismo, aplicación de nuevas tecnologías, etc. en el desarrollo rural se tiene que reconocer como un proceso difícil y a largo plazo, si continua la previsión de políticas reparadoras en el ámbito rural y poco expansivas en el ámbito laboral. No obstante, es necesario reconocer que el proceso de modernización y transformación en los espacios rurales favorece la aparición de nuevas oportunidades de empleo, cabe no olvidar en que sectores se están produciendo incorporaciones al mercado de trabajo, o las posibilidades de trabajo a tiempo parcial. Si bien, existen una multiplicidad de actividades que pueden realizar los trabajadores del sector primario en el medio rural, es necesario analizar en profundizar las ventajas que obtienen a cambio y a cambio de qué, supuesta la racionalidad ecológica, económica o social.

    El desarrollo sostenible, no ha de venir como consecuencia de los deseos y caprichos de la sociedad postindustrial y consumidora, sino como proceso de vertebración del espíritu campesino y agrario de la población directamente dependiente de los espacios rurales, de otro modo, y cuando no existen " Programas de desarrollo exógenos", la capacidad de respuesta de la población rural es muy limitada, pero adecuada a sus necesidades y valoraciones.
2. EL PAPEL DEL TURISMO EN EL DESARROLLO RURAL

    El turismo es una actividad, una práctica social que puede contemplarse desde las distintas ciencias sociales (sociología, antropología, psicología, economía, derecho, geografía, etc.). La historia del viaje turístico con las connotaciones actuales es relativamente reciente. Como actividad es a partir de la Segunda Guerra Mundial cuando deja de estar limitada a un pequeño grupo social para pasar a ser practicada por las masas. Pero si reciente es la actividad y la denominación turística, más reciente es la importancia del tema a nivel científico (Alvarez Sousa,1994)

    El origen del turismo rural y en general de la actividad turística se debe asociar a la práctica de actividades de ocio, entendiendo como tales a aquellas actividades que se realizan en un tiempo liberado de trabajo, la necesidad y las obligaciones, y que tiene una larga historia a lo largo del tiempo. Las prácticas turísticas asociadas en los espacios rurales no es una cuestión reciente, tampoco es nueva la orientación turística de estas actividades puesto que la configuración de una oferta de este tipo, síntoma de una demanda ya existente, no tiene ningún carácter novedoso en otros países europeos, habida cuenta de que su desarrollo se inició hace varias décadas.

    En España, la política turística de las diferentes Comunidades Autónomas, pese a la inexistencia de una política turística en los espacios rurales a nivel nacional, lleva varios años proyectando interesantes iniciativas. La conservación y desarrollo de los recursos turísticos y a regular los alojamientos turísticos en los espacios rurales, ha sido una de las principales actividades de las administraciones autonómicas, aunque todavía se carece de una normativa básica para la regulación de las actividades en la mayoría de los casos.

    El incremento en los últimos años de estas experiencias en prácticamente todo el territorio nacional en consonancia con las directrices básicas de la CE, en materia de Turismo rural y de desarrollo regional, han llevado al incremento de la oferta y a la consolidación de un tipo de turismo, que año a año va en aumento en España, en cuanto a la oferta, siendo más bien limitado el incremento de la demanda.

    La eficacia de una política de Turismo Rural deberá medirse en, y desde, los municipios, puesto que es en ellos donde se ejerce el control y se cosechan los estímulos para el desarrollo local desde la perspectiva de que la conservación del medio rural equilibrado, que es el mejor recurso para que la actividades turísticas encuentren un campo abonado.

    Entre las ventajas del turismo rural - como concepto generalmente asumido en la actualidad -, y, en contraposición al turismo masivo de sol y playa se encuentran:

    a) Las condiciones naturales e históricas.
    b) Ser uno de los espacios menos desarrollados de la Unión Europea.
    c) Ser un espacio demandado para usos turísticos.


    Algunas líneas de acción que se han planteado para la consecución de acciones de turismo rural son:

á    La oferta. Ha de ser limitada y en función de las exigencias locales, reforzando el protagonismo de la iniciativa privada, y los modelos de gestión y promoción asociativo, de éxito ya demostrado en otros países de Europa.

á    La demanda. Elegir el segmento que conviene localmente, a través de investigaciones adecuadas.

á    Equilibrar oferta y demanda. Lo que supone planificar el modelo de Turismo Rural, analizando los impactos positivos y negativos de este y distinguiendo entre rentabilidad económica, social y ambiental.

    En cuanto a las líneas de acción para una perspectiva territorial integradora serían:

á    Salvaguardar los espacios naturales de calidad y del suelo fértil frente a la penetración de otros usos de carácter disperso y graves efectos deteriorantes.

á    Habilitar para el Suelo no Urbanizable calificaciones e instrumentos de gestión equivalentes a las usadas para el suelo edificable, que permitan su supervivencia sin aumentar su rentabilidad económica.

á    Potenciar prudentemente los procesos de desarrollo endógeno ligados a los recursos no agrarios (artesanía), de los que formará parte la promoción del Turismo Rural.

á    A tal fin, estimular a través del planteamiento la aparición de condiciones atractivas para que la estancia de turistas encuentre un ambiente grato y cómodo.

á    Garantizar la conservación de los elementos físicos del entorno (patrimonio, espacios verdes, etc.).

á    Asegurar la conservación de la arquitectura popular, dotándola paralelamente de alternativas de uso turístico-residenciales así como cauces de financiación y gestión.

    Aprovechar por tanto, las ventajas que ofrecen los espacios rurales y las acciones que en esta línea ya se han emprendido es uno de los objetivos a cumplir, teniendo en cuenta dos de los impactos fundamentales que tiene el turismo rural; el impacto económico y el impacto sociocultural.

    El turismo al ser uno de los medios de remuneración del espacio rural, es una fuente directa de ingresos para sus habitantes, por diferentes vías, alojamientos, actividades complementarias de ocio, restauración, pequeña hostelería rural o la venta de productos artesanales y otros productos.


    Sin embargo, tras la consideración de los anteriores elementos, es necesario precisar:

- El turismo no es la panacea o la mejor solución, como se ha planteado y de hecho se está planteando en la actualidad, desde las instancias públicas e incluso iniciativas privadas para ofrecer alternativas ante la falta de empleo - relativo- en el medio rural.

- El funcionamiento y la implantación de un modelo de turismo rural en espacios rurales, requiere planificación. Frente a los modelos espontáneos, como existen casos conocidos al principio, las pautas de desarrollo del sector se deben marcar desde la demanda, sin que los espacios oferentes establezcan sus propias condiciones.

    Los principios de equidad y sustentabilidad y el de profesionalidad de los recursos humanos son la base donde apoyar una estrategia de desarrollo de potenciación económica del turismo rural. El mantenimiento de actividades tradicionales, como es la agricultura es compatible con el turismo planificado y respetuoso con el medio. Es el denominado "agroturismo" del que existen buenos ejemplos en el norte de Europa y en el territorio nacional, aportan elementos de intercambio y de potenciación de nuevos productos y nuevos tipos de estructuras agrarias.
   
    El turismo ya sea combinado con agricultura, construcción e industria, debe buscar el efecto multiplicador y complementario, sin provocar la crisis de los sectores tradicionales. La profesionalidad, es otro de los principios necesarios en el turismo rural, pese a ser planteado como actividad complementaria es conveniente cierto grado de profesionalidad de los agentes locales implicados en su funcionamiento.

    El impacto sociocultural del turismo se ha considerado habitualmente como una agresión al medio, y como factor desestabilizador de las culturas locales autóctonas. No obstante en el modelo de desarrollo propuesto, no se deben producir necesariamente los efectos negativos conocidos, al incidir directamente en y desde el ámbito local.

    Generalmente, y así es reconocida por una buena parte de los gestores y de los actores del desarrollo, el turismo desarrolla un papel fundamental en la actualidad como factor y elemento de productividad, la creación de pequeñas y medianas empresas de servicios turísticos está alcanzando una importancia muy destacada.

    La referencia respecto al tipo de turismo del desarrollo local, debe ser por tanto: integrado, respetuoso con el medio ambiente y proyectado por y para los actores sociales del medio rural. El medio rural se ha convertido en una oportunidad muy destacada de cara a la utilización como espacio de ocio, recreación y esparcimiento destacado. El agrarismo por un lado, se desvanece y se potencia el turismo y en general, el aprovechamiento y valoración de los recursos naturales y culturales que permanecen en los espacios rurales.





    2.1. La política de turismo rural de la Unión Europea

    En este sentido, en los últimos años las actuaciones promovidas por parte de la Unión Europea, vienen a sistematizar de manera explícita la potencialidad del turismo. El programa " Philoxenia (1997-2000) " promueve diversas acciones en el sector del turismo a nivel europeo.

    Según el Dictamen del Comité de las Regiones sobre la Propuesta del Consejo sobre un primer programa plurianual en favor del turismo europeo, manifiesta entre otros aspectos:

"que el Comité de las Regiones desea en interés del turismo atraer particularmente la atención sobre los centros de información que están formándose y que se orientan hacia la pedagogía del aire libre y la sensibilización a la naturaleza y la cultura. Un mayor interés por la aventura, por la experiencia de la Naturaleza y de la cultura exigen saber qué puede tolerar el medio ambiente y contar con guías documentados y que sepan motivar, que permitan a los turistas aprehender con los cinco sentidos la naturaleza y la cultura " .

    Sin embargo inmediatamente surgen diversas preguntas, ø cuáles guías ?, øen cuáles medios?.

    El Comité señala " que el conocimiento y el desarrollo de las competencias es una parte del desarrollo del producto turístico y una necesidad en el seno del turismo verde si se quieren evitar conflictos con las poblaciones locales. En los países en los que se puede disfrutar de la naturaleza según el "derecho de acceso común" las empresas turísticas deben actuar de suerte que la utilización comercial vaya acompañada de comprensión y de saber, de tal modo que no haya problemas con los propietarios del suelo ".

    La necesidad de regulación jurídica en estos aspectos no dejan de tener un significativo resultado, mientras se impide en muchos casos que los propios actores locales ejerzan como guías documentados, o tengan la cuasi obligación de ceder gratuitamente sus suelos, mientras son las empresas turísticas quienes obtienen un rendimiento económico muy destacado.

    La importancia que ha adquirido en los últimos el fenómeno del turismo rural, corre el riesgo de convertirse únicamente en la mejor fórmula de deterioro del entorno natural en los espacios rurales, para ello la UE, contempla el riguroso seguimiento de las acciones que se emprendan con diversos instrumentos. En el Informe " Hacia un desarrollo sostenible", de 10 de enero de 1996, sobre la aplicación del programa comunitario de política y actuación en materia de medio ambiente y desarrollo sostenible, se incluye la necesidad de estructurar medidas y consideraciones medioambientales en las políticas de turismo, con medidas de control de suelos, protección de zonas sensibles, información a los turistas o gestión del flujo de visitantes, entre otras.


    Sobre la Propuesta de Decisión del Consejo sobre un primer programa plurianual en favor del turismo europeo "Philoxenia" (1997-2000) .

" La Subcomisión 2 acoge favorablemente el programa de acción de la Comisión en favor del turismo (PHILOXENIA), que se concentra en medidas limitadas pero esenciales calculadas para mejorar las acciones nacionales, regionales y locales. El dictamen apoya el planteamiento positivo de la Comisión al tratar asuntos relacionados con el turismo, en particular al identificar su potencial papel de ayuda en la persecución de los objetivos medioambientales. La Subcomisión 2 también señala con satisfacción que las previas recomendaciones del Comité de las Regiones relacionadas con el Libro Verde (COM(95) 97 final) se incluyan en la propuesta ".

Una política de la UE global y con un objetivo claro en materia de turismo es un "valor añadido" y debe, en opinión de los miembros de la Subcomisión 2, reflejar la diversidad de planteamiento que adoptan las autoridades competentes de los Estados miembros en relación con la protección del patrimonio cultural y del medio ambiente. El Comité de las Regiones apoya una política de la UE en materia de turismo desarrollada en torno a planes de acción anuales, con el fin de dirigir su impacto. El Comité de las Regiones considera asimismo que el turismo es objeto de un mejor apoyo si se planifica como parte integrante de una estrategia local o regional de desarrollo y de empleo..

A los representantes de las entidades locales y regionales les corresponde una responsabilidad particular para que el turismo tenga un efecto estimulante y cualitativo, pero dado que el turismo imprime su sello -ya sea positivo o negativo- en la sociedad local, el Comité de las Regiones subraya la necesidad de sensibilizar a la gente sobre la manera racional de gestionar los recursos naturales y culturales.

En el contexto institucional, la Subcomisión 2 considera que es esencial coordinar mejor las iniciativas en materia de turismo y las medidas en los Directorios Generales con el fin de crear un marco para los programas comunitarios actuales. El Comité de las Regiones apoya los puntos de vista de la Comisión sobre la necesidad de estimular un "partenariado" entre los operadores públicos y privados y la cooperación, dado que ello redundará en beneficio del turismo. Sin embargo, la evaluación y valoración de las iniciativas deben mejorarse y con este propósito, el Comité de las Regiones acoge favorablemente la acción de la UE para mejorar la información básica en materia de turismo.

Acciones en favor del turismo europeo

A. Mejorar el conocimiento en el ámbito del turismo europeo

1. Desarrollar la información en materia de turismo

- Consolidación del sistema estadístico europeo en materia de turismo, mejorando la disponibilidad de estadísticas fiables y actualizadas.
- Desarrollo de encuestas, estudios y análisis teóricos-prácticos, teniendo en cuenta las necesidades del sector turístico.

2. Recoger la información turística procedente de otras fuentes

- Establecimiento de una red europea de investigación y documentación sobre el turismo

3. Facilitar la evaluación de las acciones comunitarias que afecten al turismo

- Establecimiento de un mecanismo de vigilancia jurídica y financiera que permita la evaluación sistemática de las medidas comunitarias que afecten al turismo.

B. Mejorar el entorno legislativo y financiero comunitario del turismo

1. Reforzar la cooperación con los Estados miembros, el sector y otras partes interesadas.

- Organización y seguimiento de reuniones periódicas con las partes interesadas, con el fin de reforzar la cooperación a nivel europeo e incrementar el conocimiento de las iniciativas comunitarias (reuniones técnicas/temáticas, mesas redondas, foros europeos)

C. Aumentar la calidad del turismo europeo

1. Promover el turismo sostenible

- Apoyo a las iniciativas locales dirigidas a mejorar la gestión de los flujos de visitantes y fomento de su participación en redes.
- Apoyo a la aplicación de sistemas de gestión respetuosos con el medio ambiente en emplazamientos turísticos
- Organización de un " Premio Europeo de Turismo y Medio Ambiente " (cada dos años)

2. Suprimir los obstáculos al desarrollo del turismo

- Identificación de los principales obstáculos a nivel europeo a los que han de enfrentarse diferentes formas de turismo así como ciertos grupos de turistas ( por ejemplo jóvenes, personas de edad, y con discapacidades), elaboración de soluciones adecuadas.

D. Incrementar el número de turistas procedentes de terceros países.

1. Promover Europa como destino turístico

- Apoyo a campañas plurianuales de promoción en los principales países de salida de turistas y/o zonas en expansión, con la participación de patrocinadores.

3. EL ORIGEN DEL TURISMO RURAL EN ESPAÑA.

    El turismo rural ha adquirido en los últimos años un inusitado interés gracias a diversos factores que conforman lo que ya en la actualidad es un hecho. El desarrollo de este fenómeno con una mayor influencia año a año en los espacios rurales de interior de España, cuando en otros países europeos es ya un hecho, se inscribe en un proceso mucho más amplio íntimamente unido al desarrollo social, económico y cultural del mundo rural.

    Una de las primeras iniciativas que se inician en pro del fomento del turismo rural en España, es el Programa de vacaciones en " Casas de Labranza " que comenzó en el año 1968, a través de una iniciativa del Ministerio de Información y Turismo, en colaboración con las Cámaras de Extensión Agraria. El objetivo de este Programa, consistía dar paso a una demanda cada vez más frecuente, así como facilitar la recuperación de las viviendas en algunos núcleos de población.

    En este caso la labor fundamental de las Agencias de Extensión Agraria consistía en proponer solicitudes de crédito, en base a la red de Agentes para la reforma y acondicionamiento de habitaciones en casas de residentes en el medio rural. En este caso el Ministerio de Información y Turismo editó una guía con el fin de informar y divulgar este tipo de establecimientos y las condiciones para su utilización.

    Para superar algunas de las deficiencias del Programa de "casas de labranza" y vistas las necesidades de la demanda anteriormente considerada, durante los años 1984 y 1985 la Secretaria General de Turismo publicó dos órdenes para conceder subvenciones a fondo perdido a Asociaciones, Sociedades, Cooperativas o Agrupaciones Empresariales y a cualquier empresa que tuviera como finalidad la promoción y comercialización del turismo rural.

    Las ayudas se destinaron a proyectos de oferta conjunta de alojamientos en el medio rural, que iban acompañados de programas de animación turística y a su vez con un proyecto de comercialización de la oferta. Se concedieron 52,2 millones de pesetas a tres de estos proyectos: Centro de Iniciativas Turísticas de la Sierra de Gúdar y del Bajo Maestrazgo en Aragón, al de Veratur S.A en Cuacos de Yuste (Cáceres) y al de la Sociedad de Desarrollo Integral Taramundi en Asturias.

    Con posterioridad en el año 1985, se concedieron subvenciones a la Sociedad Peñamellera de Asturias, Valencia Turaltur y a la empresa Veratur S.A. Los objetivos fundamentales de estas subvenciones se relacionan con la generación de empleo y ampliar oferta tradicional en la costa española:

"Con estos concursos, la Administración Turística española ha querido lanzar una idea y contribuir a la puesta en marcha de un tipo de turismo, que puede ser eficaz remedio en la lucha contra el paro (el campo como reserva de empleos potenciales) y buen corrector de desequilibrios producidos por las grandes aglomeraciones de la temporada alta, en determinadas zonas turísticas".
    Ya en los años noventa, la elaboración del Libro Blanco sobre el Turismo Español, en el año 1992 y del Plan Marco de Competitividad del Turismo Español (FUTURES), con una duración hasta el año 1995 pretendían establecer los principios que configuraran un modelo turístico español, el cual contemplaba la diversificación y especialización de la oferta, la conservación de los entornos naturales para compatibilizarlos con la actividad turística, la recuperación de tradiciones y raíces culturales o la preservación de la arquitectura autóctona entre otras, supuso un cambio importante en la consideración de la preponderancia que estaba adquiriendo el denominado " turismo rural".

    La política turística de las diferentes Comunidades Autónomas, pese a la inexistencia de una política turística en los espacios rurales a nivel nacional, comenzó a finales de la década de los años 80 y primeros años de la década de los 90 a realizar experiencias piloto de planificación para la conservación y desarrollo de los recursos turísticos y a regular los alojamientos turísticos en los espacios rurales, aunque todavía se carece de una normativa básica para la regulación de las actividades.

    El incremento en los últimos años de estas experiencias en prácticamente todo el territorio nacional en consonancia con las directrices básicas de la CE, en materia de Turismo rural y de desarrollo regional, han llevado al incremento de la oferta y a la consolidación de unos tipos de turismo, que año a año van en aumento en nuestro país.

    Esta nueva iniciativa viene dada en gran medida por el incremento de una demanda específica, motivada por dos elementos fundamentales: la naturaleza y la tranquilidad de los espacios rurales, que se consideran por parte de los visitantes al medio rural como los atractivos más destacados para su viaje turístico (Fuentes García, R, 1995)

4. EL TURISMO RURAL EN LA PROVINCIA DE HUESCA

    La provincia de Huesca cuenta, en general, con excelentes condiciones geográficas, climáticas y naturales para la práctica del turismo rural, tanto por la diversidad de los alojamientos como por la variedad de las actividades que se pueden llegar a realizar: senderismo, rutas en BTT, rutas a caballo, descenso de barrancos, montañismo, caza, pesca, parapente, vuelo sin motor, etc.

    Con los inicios de la espontánea llegada de turistas a determinadas áreas de la provincia, comienza una frenética actividad con la rehabilitación de edificios o la construcción de servicios para los primeros turistas que llegan con la idea de practicar este tipo de turismo en la década de los años 80.

    Al mismo tiempo el retorno de los habitantes de los municipios que anteriormente habían emigrado se convierte en un hecho habitual, y en que comienza la rehabilitación o arreglo de casas para las estancias de verano, vacaciones...En los años ochenta y los años de la década de los 90, se produce el surgimiento del fenómeno de turismo rural en todo su esplendor gracias a la demanda de este tipo de turismo por parte de un mayor número de personas.


    Por otra serie de razones y circunstancias, en varios núcleos de población de la provincia se produce una cierta demanda turística, en determinados momentos del año fundamentalmente en verano, como consecuencia de nuevas demandas por parte de la población de las grandes ciudades y cuando todavía este fenómeno no había comenzado, más que en algunos lugares del territorio nacional. El incremento y aumento de las actividades relacionados con la visita a espacios naturales y recursos culturales, favorece la llegada de miles de visitantes en los años ochenta de una forma tenue pero creciente que fomenta la rehabilitación de casas y otros elementos arquitectónicos de diversos territorios, así como la habilitación y estructuración de servicios de alojamiento, como sería el caso de los campings.

    Para favorecer esta demanda, se pusieron en marcha diversos instrumentos para la disposición de alojamientos de turismo rural con los sucesivos planes Viviendas de Turismo Rural del Gobierno Aragonés ( Decreto 113/86, de 14 de Noviembre ) y del Plan de Turismo Verde de la Diputación Provincial de Huesca.

    Incluso antes de estos planes de turismo, la utilización de los casas particulares como alojamientos de turismo comienza a ser una realidad en el ámbito rural, durante los fines de semana, las vacaciones, las fiestas de los núcleos de población, etc. por lo que se en el caso de algunos ámbitos territoriales altoaragoneses se puede hablar de un incremento espontáneo de la demanda y de la oferta turística, ya que no obedece a un proceso planificado ni proyectado en ningún momento de sus inicios, a principios de los años 80.
   
5. SITUACIÓN ACTUAL DEL TURISMO EN EL SOMONTANO DE BARBASTRO

    Uno de los ámbitos territoriales, en la provincia de Huesca, en el que el fenómeno turístico a lo largo de la década de los años 80 ha adquirido mayor valoración e importancia, tanto por el lado de la oferta como por el lado de la demanda, es el Somontano de Barbastro. Las condiciones del turismo rural en el Somontano, no escapan de la evolución que se ha producido a nivel internacional y fundamentalmente en una escala nacional y regional, aunque si bien parte de distintos elementos de aprovechamiento, desde el punto de vista socioeconómico.

    Al retorno de los antiguos habitantes, emigrantes en las décadas 50, 60 y 70 a Cataluña y Zaragoza, se unen sus hijos en las vacaciones, generalmente la época veraniega, Navidad y Semana Santa, al mismo tiempo se produce una demanda específica de turismo deportivo, que se localiza en el entorno del territorio englobado en el Parque de la Sierra y los Cañones de Guara, junto a un turismo cultural localizado en el entorno de Torreciudad, Barbastro, así como en otros municipios .

    Estas consideraciones sitúan la realidad de una demanda turística que según cifras de una investigación realizada en el año 1993 podría situarse en el entorno del Parque de la Sierra y Cañones de Guara, el entorno a Torreciudad y la ciudad de Barbastro aproximadamente a los 500.000 visitantes (Lacambra Gambau, V, 1993).

   


    La mayor presencia de visitantes se produce especialmente durante el período primaveral y el veraniego. La búsqueda de actividades relacionadas con prácticas deportivas y el interés por el conocimiento de recursos naturales, son los principales atractivos para la demanda turística en el caso del Parque de la Sierra y los Cañones de Guara y en concreto, el cañon del río Vero y el barranco de Mascún. En cuanto a los recursos culturales destacan Alquézar y el Santuario de Torreciudad y en general los diversos recursos patrimoniales y artísticos de la zona. Barbastro también se configura como un foco de atracción turística, por dos motivos:

1.    Como lugar de paso para el Pirineo, el Parque de la Sierra y los Cañones de Guara y Torreciudad.
2.    Atractivo turístico en sí mismo debido a su caracterización como centro comercial y de servicios y al mismo tiempo por la concentración de monumentos artísticos y culturales.   

    El resto de Somontano, tiene unas particularidades similares, en tanto la estacionalización del turismo nacional y extranjero se concentra en el período estival y primaveral, fines de semana y períodos vacacionales, siendo fundamental la presencia de los emigrantes que en los años 50, 60 y 70, abandonaron sus pueblos.

    Cabe destacar, cómo en algunos núcleos de población del Somontano, el turismo que se realiza como consecuencia de los recursos cinegéticos disponibles, tiene una destacada importancia, que proporciona recursos adicionales a las economías familiares y provoca un aliciente añadido en la época en que se permite la realización de esta actividad, otoño e invierno fundamentalmente.

    A nivel nacional, y por los datos reflejados en diversas encuestas realizadas, existe una apreciación en la actualidad por el turismo rural, desde el momento en que se consideran oportunidades de futuro y opciones de desarrollo en los núcleos de población del mundo rural. En el Somontano, existe también esta apreciación y en algunos casos la explicación se puede ver clara, como consecuencia del impacto del turismo que se produce en los mencionados focos anteriormente señalados, en los últimos años, gracias a que el aumento de las inversiones en equipamientos, servicios e infraestructuras, así lo indican.

    La influencia en los núcleos donde el turismo es un hecho, ha de servir como elemento ejemplificador para el resto de municipios, que hasta el momento no han adquirido la condición de núcleos donde el componente de la actividad turística sea destacable. En el momento actual en muchos núcleos del Somontano, no se encuentran las condiciones adecuadas para acoger a una previsible demanda turística cada vez más amplia, por no existir la mayor parte de las ocasiones, los servicios de alojamiento, restauración y servicios necesarios para su hospedaje.

    Por el contrario la variedad y riqueza de los recursos naturales y culturales que suponen un atractivo añadido a los turistas son muy amplios. La necesidad de ordenar estos recursos, organizar y facilitar una oferta de alojamiento, restauración y actividades, y que se vea complementada con acciones de promoción y difusión, puede favorecer en última instancia la prolongación y extensión del turismo en el Somontano.

    5.1. Turismo de interior

    La demanda turística en el espacio rural ha aumentado considerablemente en los últimos años, debido principalmente a dos fenómenos paralelos y el uno como consecuencia del otro.

1.    El regreso al espacio rural," turismo de retorno" por parte de la demanda turística urbana.
2.    Visión más natural de la vida en el medio rural.

    Se considera turismo interior el que se realiza por los antiguos habitantes de los pueblos y sus hijos y que consiste en largas estancias a lo largo del verano y en períodos vacacionales concretos, como Semana Santa y Navidad. Este tipo de turismo respetuoso con el entorno y el medio ambiente, no tiene las mismas motivaciones, ni las mismas características que el turismo de masas, siendo la principal diferencia, la presencia de familiares o de amigos, o bien de residencias secundarias en el lugar de visita.

    La comarca del Somontano de Barbastro, en este sentido, tiene una particular importancia, como consecuencia del fenómeno de despoblación que se ha venido produciendo en las últimas décadas, con lo que el turismo interior o de retorno es muy considerable. Así la totalidad de los pueblos del Somontano se llenan de los hijos del pueblo que habitan en las grandes ciudades, Barcelona, Zaragoza y Madrid principalmente, sin temor a equivocarse algunos de estos núcleos de población multiplican su población en verano, respecto al invierno, por dos, tres o más.

    El turismo de retorno se caracteriza principalmente por la propiedad de una vivienda en el espacio rural, o disponibilidad de tenerla; la estacionalidad de este tipo de turismo se concentra en los meses de vacaciones tradicionales de vacaciones, julio y agosto, el período vacacional de Semana Santa y Navidad, y los fines de semana, o fechas concretas como puentes o fiestas, fechas en las que se produce una llegada sistemática de antiguos habitantes y de sus hijos y amigos .

    El carácter familiar de este tipo de turismo es evidente, la totalidad de la familia sale de vacaciones, utilizando como medio de transporte el vehículo propio, respecto al gasto es menor que el generado por el turismo de masas, la causa principal es el aprovechamiento de los propios productos del pueblo y la escasa necesidad de servicios de restauración. En cuanto a las actividades, la más apreciada es el descanso y las relaciones sociales con los habitantes del núcleo de visita. Otro tipo de actividades denominadas "activas", son menos apreciadas, en tanto en cuanto no es la principal motivación del viaje. La motivación de este tipo de turismo se canaliza en dos razones fundamentales: Tener vivienda en el espacio rural (casas de familiares o residencias secundarias y la tranquilidad, el reposo, la presencia de amigos y familiares, los precios baratos y el atractivo del lugar.



    Según una encuesta de ámbito nacional del Centro de Investigaciones Sociológicas realizada en el año 1995, un 22,3 % de los entrevistados pasaron o iban a pasar sus vacaciones en un " pueblo " en el campo o en la montaña, mientras un 35% lo hacían en un pueblo de la costa o cercano a la costa, el 19,5 % en una ciudad costera, el 15,5% en una ciudad de interior, el 4,5% en un viaje itinerante. Las vacaciones en el medio rural son las más frecuentes de los españoles.

    Este tipo de turismo no es masivo en absoluto, pese a las cifras que se han comentado anteriormente, las vacaciones de las familias se producen en los diferentes municipios de forma escalonada a lo largo de los meses veraniegos y en fines de semana o, en su caso a lo largo del año. Otro fenómeno que se produce en los últimos años es el retorno de los jubilados a su pueblo, la mayor parte del año. Las razones de este "retorno", son claras y se producen con mayor asiduidad. No obstante este fenómeno excesivamente estacionalizado, proporciona la recuperación de muchas viviendas en el ámbito rural y la posterior llegada de los familiares directos y en definitiva la generación de un clima social adecuado en el ámbito rural; la recuperación de las relaciones entre familiares y amigos, el intercambio entre el medio rural y el urbano, y la cooperación en diversas actividades de tipo cultural, festivo, etc.

    5.2. Turismo de masas

    Viene definido en este caso, el turismo que se produce de una forma común y habitual por la demanda turística hacia zonas y espacios muy apreciados, tiende hacia las vacaciones de larga o bien de corta duración, en los puntos de mayor interés y que disponen de una infraestructura hacia el turismo perfectamente definida y estructurada. El litoral sería el mejor ejemplo, para establecer una idea de la significación del turismo de masas, claramente manifestado en nuestro país.

    En el caso del Somontano, en algunos núcleos del Parque de la Sierra de Guara, en determinadas fechas en torno al Santuario de Torreciudad y la ciudad de Barbastro, las que por sus condiciones especiales se consideran pueden considerar espacios de turismo de masas.

    Esta caracterización del turismo en el Parque de la Sierra y Cañones de Guara, el entorno del Santuario de Torreciudad y la ciudad de Barbastro es cuantitativa y cualitativamente diferenciable, y el referir como turismo de masas no significa que sea un turismo masivo, ni descontrolado, únicamente se quiere indicar, que por las excepcionales condiciones de estos espacios se cumplen unas circunstancias adecuadas para atraer a un gran número de visitantes y turistas.

    Las motivaciones de los turistas que acuden a la Sierra de Guara son fundamentalmente: las actividades deportivas, las visitas al Parque Cultural del Río Vero, las visitas a pueblos y monumentos, el estudio e investigación de la flora y la fauna de la zona así como en general las relacionadas con un medio natural privilegiado en todos los aspectos.


    En el área de influencia de Torreciudad, las motivaciones principales son la visita al Santuario de Torreciudad, y las visitas a los pueblos y la cultura de la comarca, al mismo tiempo que el conocimiento de las tradiciones, la gastronomía, artesanía y en definitiva de todo lo relacionado con la vida rural.

    Por lo que respecta a la ciudad de Barbastro, como centro comercial y de servicios ya no sólo de la comarca sino de una zona mucho más amplia, en referencia a la influencia de las comarcas del Sobrarbe y Ribagorza, y punto de paso importante entre el llano y el Pirineo. Barbastro, se contempla por parte de los turistas como una ciudad con importantes recursos culturales y artísticos y la gastronomía, y en general las ventajas que ofrece la concentración de los servicios de que dispone la ciudad en sí misma, como lugar de paso y abastecimiento en su caso de alojamientos en momentos en que el Pirineo está saturado de plazas de alojamiento.

    El desarrollo de actividades complementarias a un turismo deportivo o cultural, puede favorecer y de hecho favorece a los establecimientos de la ciudad, como ocurre con la celebración de certámenes feriales, realización de jornadas y otro tipo de acontecimientos de este tipo.

    Finalmente, se ha de considerar la necesidad de integrar ambos " modelos ", como ya ha quedado expresado, dando continuidad a acciones que favorezcan un turismo de calidad por parte de todos los agentes que participan del fenómeno de desarrollo, fundamentalmente la población del propio territorio.

CONCLUSIONES

    El desarrollo rural ha adquirido en los últimos años una especial singularidad, motivada por la crisis económica y factores de deslocalización productiva y descentralización del aparato político-administrativo. La incidencia de políticas de desarrollo rural, sin embargo, descuidan a los verdaderos protagonistas del desarrollo, la población local que en muchas ocasiones se ven sometidos a supuestos de racionalidad científica y económica, mientras las propias condiciones del incremento de bienestar y seguridad se mantiene objetivamente dipuesta en cualquier otro sentido.

    El reconocimiento de las potencialidades del aprovechamiento de los valores naturales y culturales como ejes vehículadores de una fuente de producción de servicios, pueden pervertir los procesos elaborados "desde abajo", si no se disponen medidas de gestión y generación compartida.

    El turismo rural, como fuente de producción de servicios, adquiere en los espacios rurales un papel cada vez más destacado, dado la mayor valoración, por un lado, de la conservación de los espacios naturales, y por otro las demandas de los habitantes de las ciudades.   




    Las actuaciones durante la última década de la Unión Europea, la administración central y de las regiones españolas han potenciado y mejorado la oferta y la comercialización del producto turístico en el medio rural de cara a su definitiva consolidación de cara a la generación de empleo.

    En el caso de la provincia de Huesca, las posibilidades de aprovechamiento de los recursos naturales y culturales se amplían a la práctica totalidad del territorio. En concreto en el Somontano de Somontano, el desarrollo del fenómeno turístico cuya incidencia más relevante se circunscribe a tres espacios singulares ( el Parque de la Sierra y los Cañones de Guara, el entorno de Torreciudad y la ciudad de Barbastro) ha propiciado que se den las circunstancias para que se produzcan profundas transformaciones, sobre todo en los dos primeros espacios, como consecuencia del aumento de visitantes para los próximos años.

    Desde las décadas de los 70 y 80, el auge de las actividades en el espacio rural del Somontano, con distintas motivaciones ha permitido la producción de diferentes modelos "no provocados" de turismo. Así la oferta en el Somontano, aunque escasa cuantitativamente ofrece una diversidad en alojamientos, actividades y servicios muy apreciada por los turistas y los visitantes que acceden, bien como destino final o punto de paso hacia otros destinos.

    La adecuación de infraestructuras y equipamientos de los núcleos de población, la protección de los recursos existentes, la promoción y difusión de estos valores a través de los canales de comercialización que en la actualidad con el desarrollo del turismo en el medio rural se ponen en marcha son elementos que se tienen que considerar como fundamentales para el desarrollo del turismo rural en el Somontano.
   
    Las diferentes actuaciones desde los poderes públicos han incidido - en algunas ocasiones- en las mejoras estructurales del espacio rural, y llevan a cabo una labor de promoción y desarrollo, que se manifiesta en diferentes programas, planes y acciones, como el programa Leader de la U.E, el Programa Futures del Ministerio de Comercio y Turismo, diferentes actuaciones y programas de la Diputación General de Aragón y el Plan de Turismo Verde, de la Diputación Provincial de Huesca..., no obstante se precisa una concreción en las actuaciones, una planificación a largo, medio y corto plazo, que ha de venir desde el propio territorio considerado, con la opinión, valoración y gestión de los propios protagonistas del desarrollo.

    Al mismo tiempo, se precisa una regulación normativa y fiscal, en el desempeño de los servicios turísticos, así como de los requisitos de la tipologías de oferta y en definitiva del modelo turístico de cada territorio. Teniendo en cuenta estas premisas, las posibilidades del Somontano, desde el punto de vista turístico son muy amplias, dadas las características y el valor de sus recursos.








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