La explotación cinegética en la conservación del medio natural


Indice

 

1. Recurso minusvalorado.
2. Puesta en valor.
3. Estrategias de valorización.
4. Aprovechamientos cinegéticos.
5. Estrategia para construir un coto de caza.

5.1 Delimitación de los recursos necesarios
5.2 Construcción.
5.3 Gestión.

6. Puntos críticos.

6.1. Buen proyecto de construcción y de gestión.
6.2. Promotor.
6.3. Participación de la población local.

7. Dificultades más usuales.

 

Esta conferencia se centrará en la puesta en valor de ingentes cantidades de recursos abandonados mediante el factor cinegético como agente de desarrollo rural, y la necesidad de que se promovido por fuerzas locales, valíendose para esto de una herramienta fundamental: un Proyecto de Calidad Superior. Un Proyecto de Ubicación, de Viabilidad Económica, Construcción y de Gestión modélico, atractivo y revelador abre los ojos y los apetitos de aquellos que disponen del Poder Económico. Por otro ladolos recursos naturales deben ser puestos en valor por la población local mediante una gestión racional de los cotos de caza, quedándose de esta manera las plusvalías en la región, e impidiendo la entrada de capital y gestores esquilmadores que destruyan el recurso o no dejen los beneficios en la comarca.

 

Nuestros arquitectos lo han intentado y han fracasado. En la vida no se puede hacer nada sin una idea. Mis amigos tienen el terreno, el dinero y los materiales, pero no al hombre que aporte la idea.

El perverso Toohey al arquitecto Keating en la película "El manatial".

 

 

1. Recurso minusvalorado.

 

El potencial cinegético de una gran parte de Aragón está subexplotado.

Por ejemplo podemos ver el valor estimado de la caza en varios montes de la provincia de Zaragoza, como se publicó en el BOA 31, de 17 de marzo de 1997: Subasta de aprovechamientos forestales de caza en varios montes de la provincia de Zaragoza. Los tasaciones oscilan entre 72.000 ptas para 600 Has del monte Valdefierro en Nuévalos y 528.000 ptas para 660 Has del monte Sangorrín en Longás. Una variabilidad muy grande, ridícula comparada con los usos agrícolas, y todavía más con el dinero que podrían dar si fueran explotados como cotos de caza, con criterios de gestión empresarial.

Por encargo de la Junta rectora del Parque Natural de Somiedo, en Asturias, su guardería mató unos 40 ciervos a finales del mes de enero de 1997 ¿Cuanto dinero se perdió sie hubieran sido abatidos por cazadores que hubieran pagado por cazarlos y por sus trofeos?

 

 

2. Puesta en valor.

 

Necesidad.

 

Las tierras marginales de media montaña aragonesa son recursos abundantes con muy escaso valor. Así que la cuestión es ponerlos en valor, pero ¿cómo? La agricultura tradicional amenaza con continuas crisis, tiene la espada de Damocles de que cambie la política agrícola de la Unipon Europea, de cuyos subsidios vienen a depender un tercio de sus rentas. Diversificar sus ingresos con los provenientes de los dividendos de un coto de gestión profesionalizada de la caza, o el trabajo en él puede ser una salida.

 

3. Estrategias de valorización de montes.

 

• Aprovechamientos cinegéticos. Los principales beneficios, directos e indirectos, son los siguientes:

- Monetarios, por la compra de derechos de caza y pago por trofeos.

— Carne a bajo precio, que puede dar lugar a una producción alimenticia artesanal (embutidos o en restaurantes).

— La lista de empleos directos creados puede ser muy larga: ojeadores, batidores, resacadores, guardas, campesinos que labren tierras dentro del coto o a los que se compre su producción, empleados de la casa de pernocta y otros.

— Trabajos indirectos y temporales, por ejemplo durante la construcción de las instalaciones del coto, taxidermistas…

— Sinergias con otros tipos de iniciativas presentadas en el simposio: turismo rural (casa de pernocta ayuda a llenarla), punto de venta/degustación/fabricación de producción alimenticia artesanal, picadero de caballos, etc.

— Compatibilidad con la recogida de setas, producción de leña, etc.

— Ecológicos (rapaces y alimañas no compiten), cuya presencia es apreciada por todos los habitantes.

 

 

4. Aprovechamientos cinegéticos.

 

Tipos de aprovechamientos cinegéticos.

Gestión de la caza. Creación de cotos u otras posibilidades.

La caza en cotos comerciales es una actividad que siempre ha tenido una fuerte demanda de fondo, en la que ahora se nota incluso, un pequeño repunte quizás por moda.

Se trata de economía real. Se trata de un producto tan atractivo que incluso a finales de los años 80 y principios de los 90 se produjo una fiebre especulativa con los cotos de caza: aún sin haber adquirido las tierras, el especulador iniciaba la venta de grandes cotos de caza, utilizando el producto de la venta para pagar a los propietarios de los terrenos, quedándose él con el mayor beneficio. Muchas veces, esos nuevos propietarios quieren recuperar de manera muy rápida la inversión, utilizando estrategias esquilmadoras, sin preocuparse por el estado en que quedará después el coto. El tipo de contrato (alquiler) dice mucho del trato que recibirá el coto.

Esta gran demanda es mayoritariamente satisfecha por unas empresas de baja calidad técnica y gestora. Baja calidad por que esos cotos se explotan con criterios estúpidos y esquilmadores, que agotan el propio recurso. Se sobrealimenta la población lo que induce una masificación de los animales, situación que favorecen la propagación de epizootias; el exceso de viales favorece la erosión y elimina alimento (lo que eleva los costes de alimentación) y cobijo natural; el vallado impide el recurso de la huida y quita valor a la experiencia cinegética y la población puede decaer genéticamente por consaguineidad. Los animales silvestres se convierten casi en ganado estabulado con toda su problemática y opuesto a presas de caza, se alejan predadores que también es gratificante contemplar a los cazadores, y se limitan las modalidades de caza distintas de la caza masiva.

En una explotación con un sistema de gestión racional, el periodo de retorno y la magnitud total de la inversión son mayores que en granjas cinegéticas o ganaderas, pero su sostenibilidad y rentabilidad son superiores.

 

5. Estrategia para construir un coto comercial de caza de gestión profesionalizada.

 

5.1 Delimitación de los recursos necesarios

Clientes.

 

Estudio de mercado, no tanto para conocer la viabilidad económica del coto de caza, que está asegurada, tanto por la existencia de clientes como por la nefasta calidad de la competencia (apuntado anteriormente), como para determinar la orientación de la caza, en cuanto a especies, y para hacer un diseño que contemple la posibilidad de modalidades minoritarias, pero en auge, como la caza con arco y la caza a caballo.

Proyecto técnico.

 

Comprende tres planes, el proyecto de construcción, el plan de gestión y el plan de márketing.

 

Un buen proyecto, si es bueno y se presenta de manera atractiva se vende casi sólo.

Terrenos.

 

Es casi indiferente que exista previamente caza o no. Es más importante la idoneidad del hábitat para los cazadores y para los animales.

• Para las cazadores se valora:

— la accesibilidad en vehículo hasta las proximidades de partida de las batidas. También es favorable que el relieve del coto no suponga un excesivo esfuerzo a los cazadores para recorrerlo.

— Existencia de algún lugar en las cercanías del coto en el que los cazadores puedan pernoctar. Si no lo hay se puede crear, por cuenta de la sociedad explotadora del coto o por algún particular.

• Desde el punto de vista de los animales se valora:

— disponibilidad de alimento y agua, lo principal,

— existencia de refugio

— tranquilidad

En Aragón existen ámplias áreas de hábitat estupendo. Los cotos del Sur de España tradicionalmente han tenido más fama porque contaron con latifundios que permitieron su implantación temprana. Ahora que en Aragón surgen grandes extensiones de monte por el abandono de explotaciones agrícolas y forestales, empiezan a aparecer más ejemplares y con mejores trofeos.

Capital.

Principales partidas de la inversión:

• Adquisición terrenos.

• Acondicinamiento masa forestal y cultivos.

• Apertura de viales.

• Construcción de comederos, bebederos, puestos y atalayas.

• Edificaciones de explotación.

• Compra de vehículos.

• Ejecución del plan de marketing.

• Estudios de localización, proyecto de construcción, plan de gestión y plan de marketing.

 

Selección de inversores.

Comercialmente interesa que los inversores sean particulares de la comarca (propietarios de los terrenos en que se asienta el coto y empresarios de la zona) e instituciones regionales (Cajas de Ahorro), porque se trata de un proyecto en el que los beneficios no son sólo de rentabilidad económica, también hay otros como los publicitarios, los de relaciones públicas, los de desarrollo territorial, que motivan mucho más a inversores institucionales o del lugar que privados. Los inversores de la zona se verán beneficiados no sólo por los dividendos del coto, también por la atracción de visitantes de alto poder adquisitivo, la creación de puestos de trabajo, compra de bienes y servicios, etc. Además interesa mucho implicarlos porque serán los vecinos del coto, y le ayudarán cuando puedan. Algunos de estos inversores aportarán capital en especie, por ejemplo terrenos, construcción de comederos en madera (si se es carpintero), exención de tasas para el inicio de la actividad (los ayuntamientos), etc. La captación de inversores es una fase de duración a tener en cuenta en la promoción del proyecto. Hay que tener en cuenta que las aportaciones de capital conviene que sean de una vez y lo antes posible.

Las subvenciones son capítulo no a olvidar, que puede apoyarse en el componente de conservación ambiental o en el de desarrollo de áreas desfavorecidas. Es conveniente tratarlo directamente con los políticos una vez que se ha conseguido su apoyo, pues son quienes mejor saben en qué linea de subvención se puede incluir y cómo, aunque finalmente sea el promotor quien prepare la solicitud, también tendrá mucho mayores probabilidades de prosperar.

 

5.2 Construcción.

Es necesaria aparte de la dirección de obra, una supervisión que asegure el respeto del medio natural.

La selección de proveedores es una nueva ocasión para producir dividendos en la comarca.

 

5.3 Gestión.

Principios de la gestión.

 

Han de estar muy claros, tanto los principios de gestión empresarial como los de gestión cinegética.

Por las razones apuntadas anteriormente, de demanda insatisfecha y de diferenciación de la competencia, consideramos que el estilo de gestión más rentable en la actualidad es el de la gestión ecológica, como opuesta a la gestión masiva o esquilmadora. Los puntos claves de la producción ecológica son los siguientes:

— Manejo adecuado de los recursos de hábitat que necesitan las escecies cinegéticas.

— Manejo de la población animal.

— Selección de las prácticas de caza.

El correcto manejo del hábitat, o manejo ecológico del hábitat, hace innecesarios los vallados cinegéticos, con lo que se elimina un coste de construcción y se evita que aumente la consanguineidad, y tanto la gestión del hábitat como el no uso de cercas favorecen la presencia de muchas otras especies que hacen más completa la experiencia de la caza.

 

Manejar la estructura de las poblaciones de manera ecológica, velando por la condición física y genética de los individuos.

Las prácticas de caza primará los sistemas selectivos frente a los indiscriminados, para que se pueda disponer en el campo de una población equilibrada, con respecto a su relación de sexos y edades. Existen multitud de sistemas de caza selectiva, poco usados por desconocidos, por ejemplo, caza silenciosa frente a batidas.

Es decir, así como existe una agricultura ecológica, puede existir una caza ecológica. Se ofrece un producto diferenciado con una ventaja competititva clara, con un alto valor añadido, y con un mercado enorme.

Un buen proyecto de gestión es la clave para poner en valor recursos naturales subexplotados, y de paso, velar por su propia conservación.

Los principales puntos del plan de gestión son los siguientes:

• Producción vegetal y animal.

• Contabilidad y administración

• Jurídico. Indemnizaciones por daños causados por los animales.

• Laboral

• Defensa (furtivismo y enfermedades).

Plan de marketing.

 

Aprovechando los puntos fuertes derivados del sistema de gestión ecológica.

En caso de que sea posible una agrupación de varios cotos, conviene que creen una estructura comercial común.

 

6. Puntos críticos.

6.1. Buen proyecto de construcción y de gestión.

Proyecto de construcción:

 

Es importante no salirse del presupuesto, una vez que han puesto el capital los inversores, es muy difícil convencerles para que pongar más, si el precio de las obras se dispara.

Las etapas de elaboración del proyecto de cosntrucción son:

— Marcar un presupuesto máximo antes de hacer el proyecto (el que sea conseguible), no al revés.

— Elegir el tipo de caza: muchas piezas de baja calidad, o pocas de mucha.

— Según el tipo de caza, decidir número y composición específica y procedencia de los animales.

— Según la densidad de animales, determinar la cantidad de alimento necesaria, comparar con la disponible, y proponer el tipo y cantidad de complemento.

— Conocer de antemano los condicionados que ponga la Administración por haberles enseñado el anteproyecto, de manera que el proyecto definitivo no tenga ningún pero. Al tratarse de un coto de caza "ecológico", también serán menores las afecciones naturales, lo que facilita la concesión de permisos.

— Diseño de infraestructuras de alimentación, viales y edificios.

Proyecto de gestión:

El proyecto de gestión ha de poner énfasis en:

— Simplificar al máximo la gestión.

— Protocolizar la gestión para hacer la casi automática.

— Sostenibilidad.

— Ofrecer una rentabilidad alta, tanto monetaria como en otros valores.

— Ofrecer garantías a los inversores.

 

6.2. Promotor.

Reune voluntades, es el catalizador de todo aquello que ya existía anteriormente, inerte, y él pone en reacción. Es necesario darle poder de negociación lo antes posible.

Sus principales responsabilidades son elegir y conseguir los terrenos, interesar a los políticos para que lo impulsen y reunir financiación. Encargar la realización de los proyectos de construcción, plan de gestión y plan de markeing.

6.3. Participación de la población local.

Para ello hay que diseñar jurídicamente la Sociedad Explotadora del coto de manera que:

— Todos aquellos inversores locales encuentren una fórmula satisfactoria para participar.

— No por ello se convierta la gestión en un caos, como en las cooperativas vinícolas, la estructura social no ha de suponer un lastre para el coto, hay que separar esas funciones.

Igualmente, para despejar suspicacias, en cuanto el proyecto esté ya cuajado, es conveniente presentarlo públicamente a las poblaciones del entorno para disipar temores y dudas que más adelante pudieran obstaculizar su desarrollo.

 

7. Dificultades más usuales.

• Reunir terrenos.Exige un ejercicio de negociación. El estado posee pardinas de unas 400 Has que podían ser el nucleo de condensación de propiedades menores, para reunir las 500 Has mininmas para un coto de caza menor, 1.000 Has para caza mayor, óptimo de 4.000 Has en adelante (aunque con 2.000 se podría hacer también). Los costes de gestión no crecen proporcionalmente con la superficie de la explotación, mientras que los beneficios sí, por eso, cuanto mayor sea la superficie, mayor rentabilidad se obtendrá.

• Daños a la agricultura. Una adecuada gestión de los espacios forestales de refugio y alimentación y cultivos dentro del coto, disuade el forrajeo en los cultivos limítrofes, también se pueden cercar, o su producción comprarla el propio coto para complemento de la alimentación de los animales. En cultivos más lejanos no queda más que el pago de daños bajo demostración pericial y las batidas de control.

 


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