LOS PLANES DE DESARROLLO.
CREACIÓN Y RECREACIÓN DEL DESARROLLO LOCAL

Víctor Manuel Lacambra Gambau
Sociólogo


 

CREACIÓN Y RECREACIÓN DEL DESARROLLO LOCAL

El desarrollo local generalizado puede enriquecer al mundo con nuevas aportaciones científicas y tecnológicas basadas en la movilización de las fuerzas humanas locales y en la valoración de los recursos endógenos, convirtiendo a muchos pueblos hoy marginados e impotentes, en productores y consumidores dignos y conscientes de su riqueza material e inmaterial1.

Las iniciativas locales de desarrollo, si son asumidas con un criterio metodológico generalizado, pueden contribuir no sólo a acortar las distancias y a crear una verdadera cooperación entre áreas económicamente fuertes y áreas desfavorecidas, sino que también pueden crear fecundas redes de iniciativa y cooperación. La buena disposición por parte de la población y la consideración del aprovechamiento de los recursos endógenos, se perfila por tanto como una de las bases de futuro para el desarrollo de los núcleos rurales.

En el caso de la provincia de Huesca, el aprovechamiento turístico del patrimonio natural y, en general, de los valores medioambientales se perfila indudablemente como uno de los factores de mayor crecimiento de cara a poner en marcha estrategias de desarrollo local, según las tendencias que se han ido experimentando a lo largo de los últimos años.

El crecimiento de la demanda turística en los espacios rurales de la provincia, lleva aparejado una dimensión mucho más amplia de lo que en principio podría suponer. La combinación de los factores más positivos deben ser claramente puestos a trabajar y de hecho así ha sido en algunos casos. No obstante, el turismo, como factor de desarrollo local en el espacio rural, no es la panacea ni el único factor desencadenante de este desarrollo. El desarrollo local, o desarrollo rural integrado tiene una dimensión mucho más amplia, y su valoración se debe realizar en el contexto de un modelo territorial y unos factores asociados de valoración de los recursos endógenos.

 

LOS MODELOS DE DESARROLLO

El turismo es un elemento estructurador del territorio, pues así se ha demostrado en ejemplos prácticos, ya aplicados en el contexto europeo y, por supuesto, en el contexto nacional. En las directrices de Ordenación del Territorio, de diferentes comunidades o zonas rurales, se ha insistido en los últimos años en contemplar ciertos elementos que vertebren este ámbito y así se define:

"La ordenación del territorio es el diseño de una estrategia de desarrollo económico y social, y en este caso del espacio rural, integra la planificación económica y física a través de un enfoque interdisciplinario".

 

Estas acciones han de tener presentes el elemento interdisciplinario, y además se deben realizar teniendo en cuenta las necesidades de la población, no sólo el interés de los técnicos o de los políticos de turno, así como analizar en profundidad la disposición de los diferentes recursos endógenos del territorio. Este modelo será el que probablemente aporta una mayor fortaleza a los distintos planes que se quieran realizar.

Por tanto, una de las premisas básicas para llevar a cabo cualquier plan de desarrollo ha de contar necesariamente con una planificación coherente en base a estudios técnicos, donde se valoran las opiniones y las demandas de la población, así como una valoración de los recursos con más posibilidades de promoción y difusión.

Los antecedentes más próximos de los modelos de desarrollo, con más incidencia en el panorama europeo, son el modelo de desarrollo funcional y el modelo de desarrollo territorial que se exponen a continuación y que representan en la realidad los elementos que configuran la justificación de los proyectos de desarrollo, a nivel local.

 

El modelo de desarrollo funcional

Tras la Segunda Guerra Mundial y hasta la década de los años 70, el modelo de desarrollo funcional a una escala regional, se apoyaba en algunos elementos y creencias bien conocidos: tasas de crecimiento económico elevadas y constantes, proceso de desarrollo centrífugo a partir de algunos centros o sectores, idea del uso de la tecnología en grandes unidades de producción, disponibilidad de financiación pública abundante, bajo nivel de incertidumbre y elevada confianza en la capacidad del Estado para gestionar el desarrollo en ese espacio.

La estrategia principal de este modelo de crecimiento tuvo dos mecanismos para su puesta en marcha. El primero la movilidad de los factores de producción, o más concretamente del trabajo y el capital. El segundo, el poder redistribuidor del Estado.

La crisis de los años 70 pone de manifiesto los elementos erróneos de este modelo de crecimiento, y en cómo se sustentaba, como la existencia de recursos naturales limitados, la fe en la racionalidad económica como mecanismo regulador de lo social y de las relaciones entre la sociedad y su medio natural o la vinculación entre crecimiento industrial y desarrollo.

A partir del reconocimiento de los mecanismos descritos, al comienzo de la década de los 80, se propone un nuevo modelo de desarrollo regional y local, "desde abajo", como un modelo alternativo y viable. En el pasado, tanto la teoría como la política del desarrollo local se enmarcan en términos determinísticos, en función del acceso a los recursos, mercados y tecnologías, su estructura productiva y la magnitud de sus economías de escala o aglomeración y sometido a graves presiones financieras y económicas en general, así como en gran medida impuestas "desde arriba", factores que han demostrado el fracaso generalizado en muchos países.

 

El modelo de desarrollo territorial

Surge, por tanto, frente al modelo funcional, el modelo de desarrollo territorial, el cual pretende usar los recursos de una región por sus habitantes y para satisfacer sus propias necesidades, que subraya la necesidad de un modo de desarrollo, donde el crecimiento económico no sea un fin en sí mismo, sino un medio.

La primacía del productivismo como regla dominante se opone actualmente a la idea de la pluralidad de los modos de desarrollo y de la primacía de una transformación centrada en la mejora del bienestar y de la calidad de vida.

El marco de referencia de este nuevo modelo de desarrollo se inspira en la acción comunitaria voluntaria, y comprende varios elementos, que son los principios básicos de este desarrollo.

Los principios básicos de este desarrollo son:

* Principio geográfico de la equidad territorial para combatir disparidades entre centro y periferia.

* Principio sociológico de equidad social para hacer frente a la desigualdad social.

* Principio económico del crecimiento endógeno que garantiza el desarrollo de los recursos locales.

* Principio ecológico de la preservación del ecosistema para evitar la destrucción del entorno.

* Principio político de la autonomía territorial para evitar la concentración y la centralización de poderes de decisión y permitir el respeto de la diversidad cultural, el derecho a la diferencia y a la territorialidad.

Desde esta perspectiva, hay actividades, como el turismo, que pueden jugar un importante papel, dado el carácter que está asumiendo en los últimos años y dentro del necesario sistema pluriactivo para las áreas rurales.

Una de las conclusiones que se puede extraer de la aplicación de este modelo es que cada territorio debe aplicar su propio modelo territorial de desarrollo, aprovechando sus recursos más potenciales e intentando minimizar las desventajas y las amenazas más reales que le aborden.

En el caso de la provincia de Huesca, territorios donde como el Somontano de Barbastro, la Hoya de Huesca, el Cinca Medio deben tratar de que el aprovechamiento turístico de los recursos disponibles se difumine y no concentrarse en algunos puntos específicos, como de hecho ocurre en la actualidad en el Somontano de Barbastro, donde la mayor parte de la oferta turística se concentra en tres núcleos de Alquézar, Rodellar y El Grado, ello no obsta lógicamente para que en otros núcleos exista oferta de alojamiento y una demanda turística en ascenso desde hace algunos años. Los recursos naturales, patrimoniales y de otro tipo, de todo el territorio en general de la provincia de Huesca, pueden proporcionar los suficientes atractivos para los visitantes, si se potencian, se difunden y se encamina a grupos específicos hacia actividades complementarias en el medio.

En este contexto la participación de la población local, va íntimamente unida al modelo de desarrollo territorial, en esencia cada persona del medio rural, se hace protagonista de su propio desarrollo, valorando sus recursos como propios y protegiendo su identidad de amenazas externas, aprovechando al máximo las ventajas que le proporciona el conocimiento de su hábitat y de las potencialidades de sus valores.

Los planes de desarrollo que aten a la población como simples gentes vehiculadores de proyectos empresariales sin más, corren el peligro de convertirse en una oficina administrativa para la gestión de subvenciones.

 

Tabla 1. El modelo de desarrollo territorial

MODELO DE DESARROLLO TERRITORIAL

ELEMENTOS

* CREACIÓN DE EMPLEOS POR INICIATIVA LOCAL, AL SERVICIO DE LAS NECESIDADES LOCALES

* GENERAR UNA DINÁMICA ECONÓMICA PROPIA, COMO MEDIO NO COMO FIN EN Sí MISMO

* INFRAESTRUCTURA REGIONAL Y LOCAL PROPIA

* PAPEL DESTACADO DE LAS INSTITUCIONES REGIONALES / LOCALES EN EL FOMENTO DE LA COOPERACIÓN

* DESCENTRALIZACIÓN. PRODUCCIÓN A PEQUEÑA ESCALA CON CONTROL LOCAL

CAMINOS DEL DESARROLLO

* PRIORIZAR LA PRODUCCIÓN DE BIENES Y SERVICIOS DE VALOR SOCIAL

* FUNCIONAMIENTO PARTICIPATIVO EN LA GESTIÓN Y EN EL REPARTO DE BENEFICIOS

* ORIENTACIÓN MULTISECTORIAL

* INNOVACIÓN EN LOS ASPECTOS DE LA ORGANIZACIÓN DE LA PRODUCCIÓN Y LAS RELACIONES INSTITUCIONALES

* PROMOCIÓN DE LA IDENTIDAD LOCAL Y REGIONAL

PRINCIPIOS

* EQUIDAD TERRITORIAL

* EQUIDAD SOCIAL

* CRECIMIENTO ENDÓGENO

* AUTONOMÍA TERRITORIAL

* DERECHO A LA DIFERENCIA Y A LA TERRITORIALIDAD

 

PAPEL DEL TURISMO RURAL EN EL DESARROLLO TERRITORIAL

* EL TURISMO RURAL SE APOYA EN LOS HABITANTES RURALES Y SATISFACE SUS NECESIDADES.

* LOS HABITANTES RURALES SON LOS AGENTES PRINCIPALES DE LA ACTIVIDAD Y LOS PRIMEROS BENEFICIARIOS.

* LOS RECURSOS NECESARIOS PARA EL TURISMO RURAL SON BIENES PROPIOS:

– Patrimonio ecológico

– Patrimonio arquitectónico

– Patrimonio cultural

 

CADA TERRITORIO SU MODELO ESPECÍFICO

Fuente: Weaber, C.

De las consideraciones anteriormente planteadas y de este modelo de desarrollo territorial se desprende la importancia de varios elementos necesarios para el planteamiento de planes de desarrollo a nivel local

1.- La formación de recursos humanos. Entendiendo por formación de recursos humanos, no sólo de las áreas concretas de especialización o de conocimiento, sino también en otras materias que específicamente se puedan identificar con necesidades presentes y sobre todo futuras.

2.- La participación y codecisión de la población. En las diferentes fases de un plan de desarrollo: diagnóstico, programación, implantación, seguimiento y evaluación, son absolutamente necesarios a la hora de poner en marcha un planteamiento de desarrollo local. Habitualmente estos procesos se vician desde el principio con aportaciones exógenas y se acaba normalmente por favorecer intereses no explicitados.

3.- En la gestión de los planes de desarrollo, se tendrían que facilitar la información necesaria para no incurrir en un problema habitual, diversos niveles de información fomentan el enfrentamiento directo o no entre los diversos elementos, gestores, técnicos, políticos, promotores ...

4.- Cada territorio, como ya se ha comentado, ha de tratar de encontrar los aspectos diferenciadores respecto a otros territorios, sólo así podrán subsistir nuevas iniciativas innovadoras en territorios muy similares. En el caso del turismo rural, en la parte central y sur de la provincia de Huesca, hay que tratar de promover una oferta diversificada por el territorio y evitar la concentración en unos cuantos núcleos, como en la actualidad se está realizando.

5.- La dinamización sociocultural en las diferentes comarcas o territorios, es una necesidad previa, no posterior, para potenciar la creación de planes de desarrollo y para la puesta en macha del proceso.

 

CONCLUSIONES

Los cambios económicos en los últimos cuarenta años, han provocado al mismo tiempo cambios en la concepción dinámica del desarrollo, entendiendo como tal la activación económica de un territorio.

Frente al modelo funcional imperante en Europa hasta finales de los años 70 y principio de los 80, se impone el modelo de desarrollo territorial, el cual pretende usar los recursos de una región por sus habitantes y para satisfacer sus propias necesidades, cuyos principios básicos son: la equidad territorial, la equidad social, el crecimiento endógeno, la preservación del ecosistema y finalmente la autonomía territorial.

Para llevar a cabo este planteamiento una de las premisas básicas es la participación de la población, estableciendo algunos elementos previos, la formación de los recursos humanos, la participación en la toma de decisiones y en la gestión, así como la elaboración de un modelo de desarrollo específico a las ventajas comparativas respecto a otros territorios y a las particularidades propias de cada ámbito de acción.

BIBLIOGRAFÍA

ALONSO PÉREZ, M. (1993), "El mundo rural, el agroturismo y el desarrollo territorial", Revista Debate sobre Economía Pública y Social y Cooperativa, n.º 15.

DEL CANTO FRESNO, Consuelo (Comp) (1992), Desarrollo rural. Ejemplos europeos, Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Madrid.

GÓMEZ OREA, D. (1992), Planificación rural, Editorial Agrícola Española, S.A. Madrid.

 


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